Miércoles, 14 de Abril de 2021

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SALUD

Burnout

Por: MSP. María Jocelyn Bravo Ruvalcaba
Médica egresada de la UASLP; maestra en Salud Pública por la Escuela de Salud Pública de México, del INSP
@Ma_joshyta

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¿Cómo sobrevivir al COVID-19? El escritor español Fernando Savater plantea: “¿Recuerdan la táctica en Auschwitz de Roberto Benigni o la de ese padre sirio que convenció a su hijo de cuatro años de que los bombardeos eran un juego? Podríamos tomarlos como ejemplo: suponer que encerrarnos en casa y no acercarnos a los demás es un juego de habilidad, como no pisar ciertas baldosas en la acera, o de resistencia, como aguantar la respiración debajo del agua. El premio es el de siempre: sobrevivir y no perder la chaveta”.

Con la pandemia nuestra vida cotidiana se vio trastocada dando un giro de 180°, la nueva realidad a la que nos enfrentamos desde el confinamiento, el desconocimiento de la enfermedad, las lamentables pérdidas inesperadas, las nuevas rutinas, el desempleo, las dinámicas de educación a distancia, el distanciamiento físico y, en ocasiones, hasta social son sólo algunos ejemplos de cómo nuestra salud mental también puede verse afectada.

Es de esperarse que surjan sentimientos de temor, enojo, ansiedad, nerviosismo, depresión, irritabilidad, insomnio, inseguridad, vigilia obsesiva, inclusive conductas agresivas, reflejadas en violencia intrafamiliar dirigidas, en su mayoría, a grupos vulnerables como niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas con discapacidad o adultos mayores.

Debido a estas nuevas dinámicas de trabajo y responsabilidades familiares también puede llegar a presentarse un agotamiento físico, emocional y mental por estrés crónico, tipificado como Síndrome de Burnout o de desgaste profesional, identificado principalmente en los profesionales del área de la salud, no obstante, cualquier persona expuesta a situaciones altamente demandantes puede desarrollarlo. Sus manifestaciones son desde síntomas psicológicos, como depresión, ansiedad, insomnio, hasta físicos, como problemas dermatológicos o gastrointestinales.

En caso de encontrarse en alguna situación como las mencionadas se recomienda buscar ayuda con los profesionales de la salud mental. Cabe señalar que la Secretaría de Salud, preocupada por ello, puso a disposición en línea un cuestionario de detección de riesgos que puede consultarse en: https://coronavirus.gob.mx/salud-mental/.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud, buscando el bienestar de la población, promueve algunas actividades que se pueden poner en práctica a fin de protegernos y ayudar a quienes requieran atención:

  • Mantenerse informado, cuidándose de los peligros de la infodemia (cantidad excesiva de información, en algunos casos correcta, en otros no); se sugiere atender únicamente a las recomendaciones de fuentes oficiales de instituciones de salud; reduciendo la frecuencia de exposición a noticias.
  • Contar con una rutina de actividades, con horarios bien definidos para dormir, higiene, alimentación, trabajo, ocio y esparcimiento. Es muy importante realizar alguna actividad física y controlar el tiempo frente al televisor o la computadora, así como no abusar de los videojuegos.
  • Establecer contacto social de forma regular, ya sea a través de llamadas, correo electrónico, redes sociales o videoconferencia.
  • Evitar ingerir alcohol y drogas; su consumo puede impedir la toma de precauciones y decisiones.
  • En caso de recibir tratamiento por algún trastorno mental, no debe suspenderse por ningún motivo y, en la medida de lo posible, buscar continuar con la atención tomando las medidas necesarias.
  • Utilizar adecuadamente las redes sociales, promoviendo mensajes con información confiable, positiva y esperanzadora, corrigiendo información errónea.

La enfermedad por COVID-19 llegó para quedarse, las vacunas con resultados prometedores están en fases de investigación, de tal forma que la prevención es la única alternativa por ahora para nuestra nueva normalidad, así como actividades que ayuden a enfrentar las situaciones de estrés en casa (consultar en https://www.paho.org/es/salud-mental-covid-19) o incluso en el trabajo, como lo señala la NORMA Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, (en nuestro sitio web contamos

con un artículo al respecto), la cual busca establecer los elementos para identificar,

analizar y prevenir factores de riesgo psicosocial.