Martes, 24 de Noviembre de 2020

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CIENCIA Y TECNOLOGÍA

China apuesta por la economía digital creando el e-RMB. ¿El inicio del fin del dinero en efectivo?

Por: LI. José Eduardo Carrillo Castillo
Gerente de sistemas e informática STRATEGA Consultores
eduardo.carrillo@strategamagazine.com

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Hoy en día en China se tienen muy normalizados los pagos vía celular, a través de su aplicación WeChat (el equivalente a WhatsApp) puedes comprar boletos para el metro, reservar en algún restaurante, pagar el taxi o simplemente cubrir la mensualidad de cualquier alquiler, no hay necesidad de tener dinero en efectivo, ya que hasta en los mercados puedes comprar un kilo de cebolla por medio de este sistema, de igual manera existen relojes inteligentes que, conectados vía chip “NFC” hacia el celular, permiten que con tan sólo acercar el dispositivo a una terminal lectora puedas realizar cualquier pago o cobro de servicios.

Dichos hábitos, en general, forman parte del día a día de la comunidad china, esto es lo que permite al gobierno atreverse a lanzar su primera moneda digital, lo anteriormente mencionado sumado a las proyecciones y experiencias que la pandemia ha dejado, por ejemplo, que el efectivo resulta ser un medio portador de virus y lo mejor es evitar el contacto para seguir manteniendo la inocuidad de la población, ha dado todas las herramientas para la digitalización del dinero.

¿Te imaginas un mundo donde el efectivo no exista? Pues China ya comienza su plan para hacer esto posible, con el arribo del 5G, la inteligencia artificial y el avance del blockchain, la cuarta revolución industrial es inevitable; la necesidad de una sana distancia y evitar el contacto entre los seres humanos vino a potenciar el avance de las tecnologías disruptivas, el gobierno del dragón rojo, aprovechándose de todo este entorno, tomó la decisión de crear su primera moneda digital respaldada por su propios bancos y le han puesto el nombre de e-RMB (RenMinBi o moneda del pueblo); a grandes rasgos será un sustituto del billete impreso y equivale en su valor al yuan, las pruebas piloto comenzaron este año en 4 de las principales ciudades y se está planeando usarla durante las olimpiadas de invierno 2022, como método de pago.

Esto no sería posible sin haber tenido un sistema de cadena de bloques ya puesto en marcha, fue el 25 de abril de este año que China, de manera oficial, anuncia que su blockchain está listo para su uso público, en definitiva, este es el paso indicador de que la moneda digital será una realidad, ya que se podrán controlar, observar y auditar todas las transacciones que la nación asiática realice; el país tendría un mejor y mayor control de todos los movimientos financieros y, por ende, temas como el lavado de dinero, la evasión de impuestos, las multas financieras a empresas e individuos desleales a sus intereses podrán ser monitoreados con mayor facilidad.

China viene a desarrollar una tendencia hacia la creación de monedas digitales y, en el rezago del dinero en efectivo de una manera más controlada, a diferencia de la India, que intentó disuadir su uso eliminando de la noche a la mañana los billetes de mayor denominación (1000 y 500 rupias), forzando a miles de personas a sacar una tarjeta bancaria para realizar compras, segregando de manera abismal a la población más pobre, al día de hoy aún hay estragos por esta decisión tan abrupta; por otro lado, Estados Unidos no desea quedarse atrás y pretende ir eliminando el efectivo, al igual que China la reserva federal norteamericana está explorando el camino para la realización del dólar digital; otros países como Suecia, Canadá, Suiza, Reino Unido, Japón y el Banco Central Europeo también están analizando las ventajas y los riesgos de crear dinero virtual regulado por los gobiernos y con respaldo en las monedas de cada nación.

El fin y objetivo no es otro que obtener mayor control de las economías del mundo, mayor digitalización al momento de realizar un pago o cobro de servicios garantiza más seguridad y transparencia para el usuario final, podemos decir que estamos viviendo el inicio del fin del efectivo.