Jueves, 17 de Octubre de 2019
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ESTILO Y VIDA

¿Cuándo dejar de prepararse?

Por: LN. Laura Sánchez Flores
Terapeuta especialista en cognición, lenguaje y biodescodificación
sanlauris@hotmail.com

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Hoy en día, la apuesta profesional es muy reñida, para competir en el mundo laboral ya no basta tener una carrera o una maestría. La preparación no solo se está obteniendo de las universidades, como todo, evoluciona y abre el abanico de posibilidades.

Anteriormente, se creía que con una carrera universitaria se tenía la victoria asegurada, sin embargo, no es así. Es posible ser exitoso sin contar con una licenciatura o ingeniería, pero no sin preparación.

Cuando se adquieren las condiciones, ya sea físicas o psicológicas, necesarias para realizar algo o afrontar cualquier situación, se puede decir que se está capacitado. La preparación es indispensable para lograr cualquier emprendimiento.

Bill Gates abandonó sus estudios, pero contaba con amplios conocimientos en todo lo referente a la programación, esto le aseguró el éxito. Richard Branson, millonario londinense, tampoco era el mejor en la escuela, a la edad de 15 años fundó dos empresas, las cuales no triunfaron, pero le dieron la experiencia necesaria para que a los 16 creara su primera compañía exitosa: la revista Student.

Algunas universidades no están evolucionando a la velocidad que el mundo empresarial y social lo demanda. Por eso, no basta con tener los estudios completos, aunque es una buena base, y muy sólida, para que con preparación extra se logre un factor diferencial importante a la hora de emprender.

Muchas de las compañías innovadoras toman más en cuenta la experiencia, aunada a los estudios académicos, pues es requisito esencial saber aplicar lo aprendido y no solo “saber mucho”.

Como dice el refrán: “la práctica hace al maestro”. La teoría no es suficiente a la hora de estar desempeñando un trabajo. Siempre se necesita practicar muchas veces antes de llegar a la perfección, o al mejor desempeño posible.

Va a ser necesario que las universidades e instituciones de instrucción académica formal dialoguen con las empresas y el concepto de preparación tenga un lugar primordial, que implementen un programa nuevo de competencias efectivas que los estudiantes puedan desarrollar para la correcta capacitación en la vida laboral.

Así saldrán con el conocimiento académico y la ventaja en competencias útiles, las cuales seguirán desarrollando a lo largo de toda su vida laboral. La realidad es que nunca se deja de aprender.

Algunos de los tópicos importantes para prepararse son los idiomas, la investigación, las técnicas de aprendizaje, la capacidad analítica, el saber planear y organizar, clasificar tareas y crear planes de acción efectivos, entre otras. Sin descuidar las herramientas técnicas académicas relacionadas con el ramo de la corporación a iniciar.

Contando con la preparación adecuada, el mundo laboral no pondrá objeción para ofrecer el mejor empleo, o las mejores oportunidades para emprender un negocio propio.

Ahora, puede ser que ya haya pasado mucho tiempo desde que se culminaron los estudios universitarios, la tarea, entonces, es analizar las competencias actuales requeridas para poner manos a la obra e iniciar una capacitación. Esto dará una nueva visión para llevar un paso más allá los alcances del negocio o el empleo desempeñado.

Solo se obtienen cosas nuevas cuando se hacen cosas nuevas, tal y como lo ilustra Alex Rovira en La Buena Suerte, publicación en la cual muestra que “la buena fortuna” se fabrica, a través del conocimiento y la preparación.

La historia del libro aporta elementos que sustentan el porqué de la capacitación adecuada para el logro de objetivos, el concepto de suerte generada por el aprendizaje constante, tanto personal como del “terreno físico”, para alcanzar el éxito.

Tener herramientas y elementos para crear las circunstancias que nos conduzcan a la victoria, atrae a los que están alrededor y esto permite formar sinergias para crecer, brinda más oportunidades para elevar las capacidades adquiridas y aprender nuevas.

Las competencias adecuadas proveen visión para encontrar los pequeños detalles que, por lo general, se pasan por alto y son imprescindibles para los negocios, considerar lo no considerado puede ser el factor diferencial para que una empresa o producto destaque de entre todos los demás.

Una vez que se posean los conocimientos completos, se debe crear las circunstancias para emprender, teniendo paciencia y sin abandonar la preparación constante. Siempre salen nuevos cursos, especialidades o necesidades específicas para mejorar.

La idea es no dejar de aprender, para poder triunfar; aprender de los que ya lo lograron es una manera de prepararse.

Innovar y atreverse, intentar hasta lograr el éxito; pues la repetición, el fracaso en las pruebas, da experiencia y así se obtiene la preparación para seguir mejorando.

La “buena suerte” se genera a partir de disponer de las circunstancias adecuadas, tener suficiente paciencia, contar con los conocimientos propicios y trabajar arduamente hasta lograr el objetivo.

“Antes que toda otra cosa, la preparación es la clave para el éxito”. Alexander Graham Bell.

Bibliografía

Castillo, D. (2016). “Bill Gates: pasión, preparación y astucia”. Pez Cuadrado. Recuperado el 10 de octubre del 2018, de  https://pezcuadrado.wordpress.com/2016/04/04/bill-gates/

Equipo de Redacción. (2017). “Richard Branson: biografía y liderazgo”. El blog de Endesa. Recuperado el 10 de octubre del 2018 de  https://www.elblogdeendesa.com/innovacion/richard-branson-liderazgo/

Rovira, A., Trías de Bes, F. (2004). La Buena Suerte: Claves de la Prosperidad. España: Editorial Empresa Activa.