Martes, 29 de Setiembre de 2020

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STRATEGIAS

¿De qué deshacerse en tiempos de reto?

Por: Angel Hernández Murillo
Creador de contenidos / Great Place to Work® México
angel.hernandez@greatplacetowork.com

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La escena del colaborador saliendo de lo que hasta entonces era su empleo, con una cajita con sus pertenencias dentro, se ha multiplicada en los últimos meses. De acuerdo con el INEGI, de marzo a julio 93% de las organizaciones de la industria, el comercio y servicios han sufrido afectaciones por la pandemia1.

A pesar de que la consigna de la mayoría de los empleadores ha sido mantener los puestos de trabajo, la urgencia del momento ha llevado a que las organizaciones grandes prescindan de 23% de sus colaboradores, 18.6% las Pymes y 15.1% las micro. Y el escenario, por lo menos de aquí al primer trimestre de 2021 no pinta mejor, los riesgos subsisten.

Qué hacer para permanecer

Como en muchas otras disciplinas, en economía tampoco existe la receta perfecta para salir adelante. Cada sector productivo, cada organización y zona geográfica, tiene sus propias características, demandas o soportes. Sin embargo, sí hay lineamientos generales que pueden orientarlas hacia dónde pueden encaminarse en su deseo por permanecer.

Concepción Ramos, CFO de Great Place to Work® México, expone que al principio de todo esto se plantearon dos escenarios: las organizaciones que midieron riesgos, vieron hacia su interior, al mercado y previeron y, aquellas a las que la obligatoriedad de cerrar oficinas las tomó, literal, a 500 metros de distancia...

La primera lección fue clara: aunque los tiempos sean estables, la administración siempre debe prever, mantener una cultura laboral de colaboración, capacidad de reacción inmediata y un fondo de reserva que haga frente a los desafíos.

Aún ya con el problema encima, y porque se desconocía el impacto real, muchos se preguntaban si deberían de invertir en herramientas de tecnología para implementar el trabajo a distancia. El tiempo dio la razón a unas y otras las puso en grandes dilemas sobre qué hacer para no cerrar las cortinas de forma definitiva.

Para Concepción Ramos, el arranque para encontrar soluciones debe considerar al menos 8 puntos que la dirección de una organización puede poner en práctica para aligerar el peso de la incertidumbre actual y tratar de afrontar las coyunturas, sin importar su tamaño o giro:

1) Ver hacia adentro. Esto es, sus costos de operación; qué tiene ahora y qué puede seguir ofreciendo en su mercado bajo nuevas condiciones. Hacer balances reales de lo que es, puede ser y debe hacer la organización.

2) Incrementar la empatía con los colaboradores. Desvincularlos debería representar sólo el cierre definitivo por lo que no debería ser opción prescindir de nadie si todos son necesarios para los objetivos. Al contrario, se debe buscar dar tranquilidad y respaldo, incluso psicológico, a quien lo necesite. El dinero es revolvente, la gente no.

3) Reducir costos. Cada organización conoce sus propios lastres y si no, ha llegado el momento de revisar aquellos recursos que están representando altos costos. Nóminas caras, quizá la renta de una elegante oficina, el pago de viáticos sin justificación, renta de equipo que está parado, etcétera.

4) Renegociar deudas. Bancos y demás instituciones crediticias están concientes del momento por lo que acercase a ellos y ver opciones debe tomarse muy en cuenta. La alternativa es mantenerse como hasta ahora, pero renegociando las deudas. Aquí las habilidades de cada departamento financiero y administrativo son cruciales.

5) Aprovechar todo lo que sea “gratis”. Estar fuera de las instalaciones no significa que el desarrollo de los colaboradores se deba detener. Muchas organizaciones ofrecen webinars (como Great Place to Work®), cursos o enseñanzas en línea prácticamente sin costo que bien podrían aprovecharse para que el ánimo y formación de los equipos no se vean afectados.

  1. Actuar con previsión. Este punto es tanto para la organización como para las personas. La crisis del momento lo demanda: se debe gastar poco, a nivel institucional y personal; no endeudarse con nada porque el ambiente aún es incierto.
  2. Mantener la unidad entre los equipos. Los líderes deben promover que la armonía entre las áreas se mantenga en la misma dirección para tomar decisiones cruciales. Si una organización hace esfuerzos por resolver situaciones adversas, toca a los colaboradores ser recíprocos, responsables con sus deberes y dejar el conflicto.

8). Mantener un fondo de reserva. Mientras más grande mejor. En tiempos donde nadie presta dinero, echar mano de una reserva interna será vital. Toda organización con visión debe esforzarse por mantener ese fondo bajo cualquier circunstancia. Sólo de esta forma podrá amortiguar temas financieros por un tiempo determinado.

  1. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2020/OtrTemEcon/COVID-ActEco.pdf Gráfica 4.