Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
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ESTILO Y VIDA

El poder de la gratitud

Por: Lic. Laura Sánchez Flores
Terapeuta especialista en cognición, lenguaje y biodescodificación.
sanlauris@hotmail.com

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Ser agradecido es una de las formas más simples para sentirse mejor.

Todos los días de la vida están llenos de experiencias, unas positivas y otras negativas. Sin embargo, se puede aprender de ellas con una actitud de agradecimiento al bien recibido y a la lección adquirida. Esto puede ser una fuente de salud y bienestar. De acuerdo con el experto en neurociencia Korb (2013), de Psychology Today, cuando se agradece hay una apreciación de los aspectos positivos de la situación que se está viviendo en la actualidad.

La gratitud ayuda en gran medida a transformar las emociones autodestructivas en curativas. Emmons, profesor de la Universidad de California en la ciudad de Davis, señala: “Los estudios sobre el agradecimiento están llegando a la conclusión de que los sentimientos de gratitud son sumamente útiles para ayudar a la gente a encarar las dificultades de la vida cotidiana –en particular el estrés– y para elevar la autoestima”

Se piensa que la gratitud es cuestión de buenos modales, pero no solamente con decir gracias a una persona se es alguien agradecido. Es tener una actitud de reciprocidad con el otro, con quien ha prestado un servicio o una ayuda. Es valorar todo aquello que nos hace sentir felices, completos, realizados, justos; voltear a ver la historia personal para tomar en cuenta las ayudas recibidas, las respuestas positivas que propiciaron un bienestar.

Las personas agradecidas tienden a ser más vitales y optimistas, padecen menos ansiedad y experimentan menos episodios de depresión que la población en general. El ser agradecido abre un abanico enorme de posibilidades, ya que se puede poner en práctica no sólo con las personas con las que se tienen lazos afectivos de simpatía, amor, o buena relación laboral, sino también con las que producen desagrado, mejorando así las relaciones interpersonales.

Murali Doraiswamy (2013), director de Psicología Biológica en el Centro Médico de la Universidad de Duke, presentó diversos estudios sobre el efecto de la gratitud en el cuerpo, principalmente sobre la actividad cerebral, específicamente la producción de neurotransmisores.

Se señala en un artículo publicado en ABC News, que el agradecimiento aumenta la producción de los siguientes neurotransmisores: serotonina y norepinefrina (encargadas del estado de ánimo), testosterona (encargada de la reproducción), oxitocina (encargada de la cohesión social), dopamina (encargada del placer y la cognición), y cortisol (encargado de los niveles de estrés), entre otros.

Se observa entonces que el agradecimiento beneficia al cerebro de manera directa, al tener mejor estado de ánimo se engrandecen las relaciones interpersonales, se puede experimentar mayor placer y mejores niveles de estrés; como si se tomara un medicamento que regulara las funciones y transformara el estado de ánimo.

Fox (2015), investigador del Brain and Creativity Institute de la University of Southern California (USC), dirigió un estudio en el que descubrió que cuando se siente gratitud, se activan áreas del cerebro responsables de los sentimientos de recompensa, de la cognición moral, de los juicios de valor subjetivos, de la equidad, de la toma de decisiones económicas y de la autorreferencia.

Aunque son pocos estudios los que hay con respecto a la gratitud y su efecto en el cuerpo humano, los resultados arrojados son evidencia de que ser agradecido no sólo ayuda en las relaciones personales, sino que proporciona salud y bienestar a nivel físico.

Existe un ejercicio que ayuda a desarrollar el sentimiento del agradecimiento, con el fin de alcanzar los beneficios antes mencionados. Es simple pero requiere del compromiso diario durante un mes.

Consiste en escribir diariamente de 25 a 30 razones por las cuales se esté agradecido en ese día, en las diferentes áreas: finanzas, salud, carrera o profesión, relaciones, recreación, etc.

Se debe de hacer la siguiente pregunta ¿hubo algún problema para encontrar mínimo 25 razones? Si la respuesta fuera afirmativa, se realizará un ejercicio complementario para revelar las áreas de la vida en las cuales no se está completamente satisfecho.

Un ejemplo sería: el carro que no funciona, los estados de cuenta que no se han pagado, el jefe que llega con mala actitud, el proyecto que no aprueban, etc. A esta lista se hará una lista anexa cambiando la percepción y agradeciendo lo positivo que se observa, por ejemplo: agradecido porque se tiene un carro, agradecido porque se cuenta con un ingreso para pagar, agradecido porque se tiene empleo y así con todo lo escrito en esa lista.

La idea de estos ejercicios es crear un hábito de agradecer por todas y cada una de las cosas que se viven. Si se toman en cuenta los beneficios que se obtienen a nivel físico y emocional, se puede ganar mucho con este simple acto de agradecer y gozar de una mejoría en todos los aspectos de la vida.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Byrne, R. (2008). El Libro de la Gratitud. España: Urano.

Glenn R., Kaplan, J., Damasio, H. y Damasio, A. (2015) “Neural correlates of gratitude”. Frontiers in Psychology”. Disponible en: DOI: 10.3389/fpsyg.2015.01491.