Sabado, 23 de Enero de 2021

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CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Entendiendo la impresión 3D, sus alcances en nuestra vida

Por: LCC. Gabriel Moreno Rodríguez
Productor; académico en el ITESM; director de noticias; analista en temas de tecnología y CEO
@gabofanfare

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Si hay algo que necesitas, lo más seguro es que exista una forma de imprimirlo.

La impresión 3D (también llamada fabricación por adición) es considerada tan importante y relevante como Internet. Aunque lo anterior pueda leerse como un enunciado ambicioso, esta nueva tecnología ha cambiado nuestras vidas, en más formas de las que parece.

Hablar de una impresión en 3D no resulta desconocido, ya que sus aplicaciones abarcan desde comida, industria y creación de órganos humanos.

¿Cómo funciona?

En primer lugar, es importante entender que la impresión 3D consiste en varias técnicas y métodos. No existe “una sola máquina” para realizarla y, de hecho, varía dependiendo lo que se quiere construir.

Para aquellos que han visto una impresora 3D, lo más probable es que haya sido una del tipo “deposición fundida” o FDM. Estos dispositivos convierten un material sólido en líquido con altas temperaturas, que es puesto en capas y al volver al estado sólido van formando un objeto milímetro a milímetro. Para dejarlo más claro, sería como una impresora en papel que repite el proceso muchísimas veces, una impresión encima de otra.

La técnica estereolitográfica o SLA consiste en el uso de luz para crear objetos. Las máquinas destellan luz ultravioleta dentro de un tanque con resina fotosensible, lo que hace que dicho material se vaya endureciendo con la forma de la capa que se está imprimiendo. La ventaja contra el FDM es que se logran detalles más precisos.

Otra variedad utiliza láser de alta potencia que se concentra en una fina capa de polvo, fusionando sus partículas para formar una capa sólida extremadamente delgada, la máquina aplica una nueva capa de polvo y el proceso se repite. Este método suele utilizarse en la industria para crear objetos muy resistentes, como materiales para cohetes espaciales y partes para maquinaria pesada.

¿Qué otras aplicaciones existen?

Para no centrar este artículo en explicaciones técnicas, es importante comprender sus usos y un ejemplo importante son las prótesis para humanos.

Normalmente, su fabricación suele ser un proceso complicado que exige mucha precisión, ya que las personas tienen distinto peso, composición muscular y dimensiones. La impresión en 3D les ha dado una oportunidad a aquellos con discapacidades de tener (a un costo accesible) una prótesis a medida.

Pero el camino en el ámbito de la salud apenas comienza, científicos han podido imprimir un corazón humano a partir de células madre, que parcialmente funciona. De acuerdo con proyecciones, se podrá contar con órganos artificiales funcionales en unos pocos años.

Otras aplicaciones incluyen la creación de tenis deportivos diseñados para cada tipo de deporte, la construcción de casas en cuestión de horas, vehículos –como yates– impresos en menos de 100 días (cuando se llevan años). En el cine, se crean sets en tiempos considerables con impresoras 3D, los cuales llevarían largos periodos con un método tradicional.

El “diseño de comida” también piensa transformar lo que conocemos, como la carne. Siendo que con pasta a base de arroz y otros vegetales se pueden crear alimentos con la apariencia de un lujoso corte o una hamburguesa.

La impresión en 3D es una tecnología relativamente nueva, con apenas unas décadas de existencia, y debe emocionarnos que, si actualmente estamos previendo la creación de órganos y comida, no hay forma de adivinar cuáles serán los inventos dentro de unos años.