Viernes, 22 de Noviembre de 2019
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¿Eres un líder o sólo un jefe?

Por: MMD. Christian Flores Pérez
Profesional en marketing y comunicación, Commercial Leader en Rappi SLP. Director en Playmedia.mx
@_cristianflores

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Querido lector, un cordial saludo en donde quiera que esté leyendo estas líneas, esta vez, en lugar de partir de una anécdota personal, quiero hacer una breve reflexión sobre lo que la industria clama, lo que he visto en algunas empresas y en la vida misma; sin afán de meterme en la escena política, económica o mediática, últimamente tengo la percepción de que a México le hacen falta líderes. Tampoco me gustaría meterme en temas etimológicos o socioculturales, pero es inevitable no hacerlo. Por la concepción que la historia regaló a México como país, es una mezcla de culturas, que dio como resultado una raza criolla, un pueblo que nunca terminó de ser nación, por lo menos en nuestras mentes, se ha invertido mucho tiempo en decidir si somos españoles, indios o mulatos, y quizá esta raíz ha provocado que muchas cosas, conceptos y personas carezcan de identidad propia.

Somos un país farol, que a veces prefiere vivir de la apariencia, evadir la realidad hasta que nos golpea la cara. No es necesario ir al Senado o al consejo directivo de una trasnacional para saber que a México quizá, y sólo quizá, le faltan líderes.

¿Cuántas veces ha pedido ayuda y le han respondido con otra pregunta? ¿Cuántas veces ha solicitado certeza y le han respondido con un direccionamiento y no con una afirmación concreta? Podría pensarse que el mexicano directivo, el mexicano mando medio, el mexicano “godín” (como se le conoce popularmente) carece de liderazgo, pero, sobre todo, de seguridad. Ahora, desde el punto de vista de “los de arriba” ¿cuántas veces les ha dado pereza predicar con el ejemplo? Es muy fácil hablar con palabras bonitas, dar discursos convincentes o enviar textos de aliento a los subordinados en un e-mail garigoleado, cuando es necesario mandar un mensaje claro. Si usted es directivo, empresario o tiene la responsabilidad de un área sobre sus hombros estará de acuerdo conmigo en que la retórica es una gran amiga, ¿a poco no? Pero lo realmente difícil es dar malas noticias, aunque duelan, plantear soluciones concretas y de inicio ante un problema que la mayoría preferiría ignorar. Complicado es tratar de caminar en la línea de la congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. Ahora, estimado lector, una vez explicado mi punto y la correlación entre liderazgo, identidad y responsabilidad, puedo invitarlo a hacer un ejercicio de autocrítica: ¿cuántas veces ha sido usted un líder? Y, en contraparte, ¿cuántas veces ha sido un jefe? ¿Son acaso conceptos que podemos quitar y poner a conveniencia como si fueran una botarga?

Víctor Gordoa, experto en imagen pública, sostiene que en la vida hay que ser y parecer, es decir, todos tenemos un fondo y una forma, y tienen que ser iguales, de lo contrario, automáticamente nos convertimos en farsantes. No es posible ser jefe sin parecerlo y no se puede ser líder sin demostrarlo, de por sí la ecuación solita es complicada, aumentemos dos rayitas el nivel de dificultad: ¿se puede ser líder y jefe al mismo tiempo? Porque jefe es el que ordena cubierto por el manto sagrado y prístino de la jerarquía laboral; líder es el que logra convencer sin que el poder tenga nada que ver en el proceso, puede ser su carisma, su conocimiento, su modo de ver la vida o cualquier otro talento o brujería que permite que la gente (la masa) le haga caso y se vea influenciada por un él o una ella, que no sabemos cómo se sale con la suya. Hay jefes incluso que son manipulados por líderes, y ¿qué creen? Ni siquiera se dan cuenta.

La clave está en la congruencia, otorgar lo que se pide... Nuevamente le pregunto estimado empresario, directivo, gerente, imagínese que tiene un polígrafo enfrente y lleva, en este momento, un par de sensores entre los dedos: ¿es usted un líder o un jefe? ¿Acaso los dos? ¿Es a conveniencia? O, ya de plano a la mexicana, ¿depende el sapo es la pedrada? Me despido enviándole un cordial saludo, espero que estas líneas contribuyan a la reflexión.