Sabado, 24 de Octubre de 2020

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STRATEGIAS

Estar sin estar

Por: MMD. Christian Flores Pérez
Consultor y conferencista, profesional en marketing y comunicación, Master en Marketing digital
@chrisfloresmx

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La primera videollamada de la historia se realizó el 7 de abril de 1927, cuando el secretario de comercio estadounidense Herbert Hoover hizo una llamada telefónica experimental, de una sola vía, a un laboratorio neoyorkino, el hecho fue ampliamente registrado por los medios de la época para luego ser olvidado por más avances tecnológicos. La llamada tuvo lugar ante mucha gente, entre ellos, periodistas del New York Times, quienes indicaron que la transmisión era débil y la cara del secretario se veía poco nítida, no obstante, su mensaje a los presentes fue el siguiente: “hoy tenemos, en cierto sentido, la primera transmisión de la vista en la historia de la comunicación mundial”. Posteriormente, en 1964, se creó el primer videoteléfono comercial, un aparato de dos vías, pero con un costo elevadísimo, 80 dólares por 15 minutos de uso, lo cual equivaldría a unos 600 dólares actuales, aproximadamente.

El tiempo avanzó y a mediados de los 80 llegó Internet para cambiarnos la vida, pues permitió que esta tecnología evolucionara, ahora contamos con diferentes plataformas que nos sirven para comunicarnos, acortar tiempos y distancias, en donde podemos estar en tiempo real colaborando con varios colegas, asistir a una reunión desde Bélgica a las 10 am y otra entre Jalisco y San Luis Potosí media hora después.

El paso de estos esquemas de comunicación en la forma en que las empresas avanzan, comercialmente hablando, es una muestra de que el futuro ha trascendido en un mercado empresarial voraz, en donde el tiempo es dinero.

Algunas de las ventajas de las videoconferencias son:

  • Poder reunir al equipo sin que la distancia geográfica sea un obstáculo.
  • No es necesario pensar en viáticos o traslados.
  • Se obtienen los mismos resultados que en una junta presencial y sin inversión.
  • Ahorro consistente, ya que las plataformas trabajan por Internet y algunas de ellas son gratuitas.

En la antigüedad, esta tecnología representaba un gasto gigantesco para las empresas; pero, gracias a la competencia y a que este medio ya está direccionado a través de redes LAN o de fibra óptica, los costos no sólo son aceptables para diferentes tipos de industria, sino también competitivos.

Las principales plataformas, en términos de videoconferencias, a nivel mundial son:

  • Skype
  • Google Hangouts / Google Meet
  • Whereby
  • Zoom

Sólo por mencionar a aquellas que están en el top of mind de los gerentes de línea, pero, sin duda, Internet podría colapsar con la infinidad de opciones y proveedores que la demanda le permite a un sector cada vez más dinámico en este tema.

¿Por qué mi interés en dar un poco de contexto histórico y actual sobre estas herramientas? Bueno, la respuesta es simple. A partir de marzo de 2020, la dinámica empresarial cambió drásticamente ante el surgimiento del COVID-19, la pandemia hizo que la videocomunicación aumentara en un 67%, únicamente en el nicho de las grandes industrias situadas en América Latina. El estar involucrado con este tipo de plataformas ya no era una opción, esta premisa se convertía en una exigencia por parte de cientos de compañías que optaron por el home office y la reducción de interacciones personales. Esto, de acuerdo con lo que mencionan los expertos, no va a cambiar, estamos en una era en la cual las industrias deberán transformarse conforme las necesidades de un microambiente hostil. En cuestión de semanas nos hemos convertido en la generación que tiene que “estar, sin estar”. Si me lo preguntan, tenemos medios, recursos y conocimiento, el reto está bien puesto sobre la mesa, pues el mundo profesional cambia y exige, entonces, ¡adelante! cambiemos con él.