Lunes, 19 de Agosto de 2019
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ECONOMÍA

¿Gasolina o corrupción?

Por: Guadalupe Loaeza
Agencia Reforma / Autora de varios libros. Conductora de televisión y radio, articulista en diversos diarios y revistas de circulación nacional.
@gloaeza

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Qué difícil será para este gobierno acabar con el problema del robo de combustible, un negocio millonario, involucrado con el crimen organizado, con gobiernos pasados y, por si fuera poco, con Pemex. Por lo pronto, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha ordenado que se investigue al general Eduardo León Trauwitz, ex jefe de escoltas de Enrique Peña Nieto en el Estado de México y después gerente de Servicios de Seguridad Física de Pemex. Sin duda, será un desafío enorme para López Obrador acabar con el huachicoleo, pero fundamental para acabar con la corrupción. Todos, todos están involucrados en este problema, ¿acaso no acaba de declarar un testigo que participó en el juicio contra El Chapo en Brooklyn, Nueva York, que el narcotraficante planeaba con funcionarios de Pemex usar sus buques petroleros para transportar cargamentos de cocaína colombiana?

¿Qué es más importante, que corra la gasolina o la corrupción? Tal vez el plan de combate que se ha llevado a cabo hasta ahora no ha sido el más indicado, a pesar de que ha significado un ahorro de 2 mil 500 millones de pesos, tal como lo informó el Presidente, las consecuencias han sido terribles para los consumidores de gasolina. ¿Se pudo haber dado el "manotazo" a los huachicoleros de otra forma? Según Alejandro Hope, experto en seguridad, no se cuidaron las repercusiones: "hay múltiples alternativas para luchar contra el huachicoleo, desde cerrar los ductos de manera más gradual a combatir las redes de comercialización del producto robado. Puede tomar más tiempo, pero habría sido menos disruptivo". (El País).

En el ejemplar del diario español del 22 de mayo del 2017, leí un reportaje de Pablo Ferri que me llamó particularmente la atención. Se trataba de una entrevista que el periodista le hizo a un expolicía, cuyo nombre por razones obvias no se publica, convertido en un verdadero huachicolero. "Mira, yo sé que esto está mal, pero la necesidad... Si viviera en una comunidad de pescadores, fuera yo pescador... pero el dinero es muy... Vaya, ver dinero es muy adictivo. Compras todo con dinero, todo". El ladrón del combustible era dueño de dos camiones y ocho depósitos portátiles con una capacidad para 8 mil litros de gasolina. Robaba el combustible desde un ducto de Pemex y trabajaba con la banda de El Buchanan's, uno de los mayores líderes huachicoleros. Además, tenía bajo sus órdenes a cuatro halcones y dos choferes. "Antes ganaba 2,700 pesos –135 dólares– a la quincena, ahora puedo sacar hasta 250,000 –12,500 dólares– a la semana". Su primer trabajo consistió en ser vigilante, mientras sus cómplices sacaban el hidrocarburo del ducto. Después de ocho meses, se independizó y él mismo sacaba la gasolina. El ex jefe de policía explica que otra forma de colaborar de la paraestatal era dándoles los planos de los ductos a los presidentes municipales, especialmente de la zona de Veracruz. "Ya con el planito, ya te buscas quien te lo haga". Por lo general, el que hace la toma, debe picar el tubo. "Al principio, fuimos ayudados por personal de Pemex. Yo lo he visto. Porque el tubo está de grueso como esta mesa [se refiere al diámetro, más o menos de metro y medio]. Y lleva una presión impresionante". Nada más por una toma, se pagaban 150 mil pesos. "El tubo tiene un espesor de unos 6 milímetros, como lo ancho del teléfono. Se tarda uno unos 15 minutos. El que hace la perforación ya sabe cuándo queda un milímetro para perforar. Y otra persona debe estar con una llave, bien pendiente. Porque en ese segundo que avienta la presión... O sea, vaya, puede matar a uno. Del golpe. Ha habido situaciones que les ha rajado la cara". La primera consigna para conservar el trabajo de huachicolero es ser leal al líder de la zona, porque de lo contrario los puede mandar a matar. En el caso de El Buchanan's venden 600 camiones de una sola vez, cada uno de ellos de 4 mil litros, que representan 12 mil pesos. "Yo imagino que una buena noche pueden salir con diez millones de pesos, medio millón de dólares".

Todos en las comunidades quieren ayudar a los huachicoleros, incluso los niños, tal vez gracias a una compensación de 2 mil a 3 mil pesos. Por lo pronto, el objetivo del ex jefe de policía es seguir ganando dinero. "Es una vida muy bonita", le dijo por último a su entrevistador.

¿Cuántos miles de huachicoleros no piensan lo mismo?