Jueves, 17 de Octubre de 2019
INICIO | STRATEGIAS
STRATEGIAS

IA en seguridad

Por: Peter Ostroske
Creador y CEO de OFI.com.mx, empresa provedora de soluciones de tecnología para corporativos.
linkedin.com/in/peterostroske

Share This:

En el último año en México, los delitos como extorsión y robo de coches han ido en aumento, más de 2.1 millones de víctimas, sin contar a quienes no han denunciado. Las ciudades con mayor índice delictivo son Los Cabos (también a nivel mundial), Acapulco, Tijuana, La Paz y Ciudad Victoria, con 111.3 delitos por cada 100 mil habitantes.

En Ecatepec, por ejemplo, se comete un delito cada 14 minutos, esta zona se ha convertido en tierra de nadie; la confianza policial es nula y, por estadística, la cifra se está extendiendo a otras entidades. Incluso con recursos para seguridad de más de 77 mil millones de dólares, México sigue siendo el país con mayores índices de violencia.

Con un presupuesto aún por aclarar para ciencia y tecnología, imaginemos el panorama si se realizara una suma de esfuerzos conjuntos para una mejora pública y privada, de manera concreta, inteligencia artificial (IA) aplicada a la seguridad.

Es decir, ¿qué pasaría si pudiéramos analizar los comportamientos y patrones que detonan en un delito? Estamos hablando de un reconocimiento evolutivo, de la forma en la que una persona puede presentir el peligro, pero aterrizándolo a un modelo preventivo y de forma masiva. Su función sería prever las expresiones faciales de los individuos (reconocimiento facial), traducidas en fórmulas matemáticas, creando un sistema que aprende y predice eventos futuros, con base en datos recabados; no es ciencia ficción, en países como Israel comienza a ser una realidad.

Nos referimos al análisis de las cámaras de seguridad para detectar movimientos y conductas asociadas a actos delictivos, para prevenirlos o detenerlos.

La IA no se detiene en un plano “físico”, como la seguridad pública o privada, actualmente su aplicación en la seguridad digital es la más adelantada.

Sus usos más avanzados se encuentran en detección de malware, prevención de ataques cibernéticos y fraudes. Teniendo en cuenta las pérdidas que se dan por robo cibernético, el cual –por compañía– asciende a aproximadamente 3.79 millones de dólares. Los desarrollos en este ámbito han sido los de mayor crecimiento, y a pesar de esto existen empresas que no cuentan ni siquiera con un estudio para su implementación.

Existen otros desarrollos (cientos) que se han enfocado a un ámbito tangible más que monetario, un ejemplo es un software que identifica situaciones de riesgo, es decir, se le enseña a entender cuál es el peligro; en el caso de una gasolinera, se establece una acción acorde al tipo de contingencia, cómo accionar el sistema contraincendios, y este va a aprendiendo de las situaciones y de los cientos de terabytes de información agregada. Otro empleo sería la recopilación de datos como redes eléctricas, si han sido interferidas o si la información ingresada en los sistemas, en alguna fábrica de automóviles inteligentes, está siendo modificada; así como alteraciones en el comportamiento de un grupo determinado de individuos para determinar los síntomas más tempranos de alguna enfermedad, lo cual es un avance no solo en seguridad y todos sus ámbitos, es un crecimiento con visión a la mejora humana.