Sabado, 25 de Noviembre de 2017
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La creatividad es la llave del crecimiento económico

Por: Lic. José Luis Gutiérrez
Asesor y consultor independiente.
josegutsa@gmail.com

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La creatividad se manifiesta en muy diversas actividades: el arte, la moda, la ciencia, la mercadotecnia, etcétera. En Latinoamérica existen diseñadores industriales, de modas, o de estrategias de mercadotecnia que son excelentes creativos, pero ¿son del tipo que una nación requiere para su crecimiento?

Corea del Sur, una historia de éxito

Observemos a un país que es un verdadero ejemplo; Corea del Sur. Después de sobrevivir invasiones de los chinos y de los japoneses y pasar tres años al principio de la década de los 50’s enfrascados en una guerra, empezaron a lograr un vertiginoso crecimiento.

Hoy en día está considerada como la 13ª economía del mundo. La ONU, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional lo consideran un país desarrollado, es una nación líder en la producción de aparatos electrónicos y de innovación tecnológica, es el tercer país con más patentes registradas, solo detrás de Japón y los Estados Unidos.

¿Cómo logró Corea del Sur este milagro? Muy sencillo, apoyando e incentivando la creatividad de su gente.

El miedo al fracaso

La creatividad tiene inherente la posibilidad de fallar. Si no se asume esta premisa, se puede inhibir terriblemente el desarrollo creativo. Lamentablemente la mayoría de las personas hemos sido criados en una cultura de repudio al fallo y de búsqueda de culpables, que lejos de fomentar la creatividad, más bien, la reprimen.

Por esta razón, en el entorno creativo debe haber un alto nivel de tolerancia al error y un análisis profundo del mismo, para extraer todo el aprendizaje que contiene.

Un ejemplo quizá muy trillado pero muy válido, es la invención de la lámpara incandescente. Fueron muchos los inventores que lo intentaron, pero muy pocos los que lo lograron y Thomas Alva Edison supo aprovechar los intentos fallidos de sus antecesores, aprendió de ellos y finalmente fue el primero en lograr una patente comercial de la bombilla eléctrica en 1880.

Ed Catmull, Presidente y CEO de la empresa Disney Pixar, nos cuenta en su libro “Creatividad, S.A., Cómo llevar la inspiración hasta el infinito y más allá”, la manera en que ellos, en una empresa donde la creatividad es la base de su trabajo, han tenido que aprender a base de prueba y error, tal como lo hacen los científicos en el proceso de invención. Él afirma que cuando estás creando algo completamente diferente a lo que ya existe, es imposible hacerlo sin experimentar y eso implica equivocarse, aprender y corregir.

Una característica que puede observarse entre los genios de Silicon Valley, es que ellos no se espantan de cometer errores, incluso comparten esa experiencia con otros compañeros, para evitar que caigan en las mismas situaciones.

Latinoamérica últimos lugares en creatividad

El afamado periodista Andrés Openheimer, nos comparte, en su libro “Crear o morir”, una gran cantidad de estadísticas que demuestran que los países latinoamericanos en general, estamos en los últimos lugares del mundo en registro de patentes; esto no significa que en estos países no haya talento, entonces ¿por qué ocupamos esos deshonrosos últimos puestos?

Existen varios ejemplos de latinoamericanos creativos que han tenido que emigrar a otros países para que se les reconozca su talento.

Como muestra, he de mencionar el caso de Jordi Muñoz, un joven nacido en Baja California, México, que desde niño se vio atraído por los aviones, siendo adolescente se trasladó a la Ciudad de México, capital del país, con la intención de estudiar la carrera de aeronáutica en el Instituto Politécnico Nacional y fue rechazado dos veces.

Decepcionado, volvió a su natal Baja California, vivió un tiempo en Ensenada, también en Tijuana, hasta que decidió irse a vivir al estado de California en los Estados Unidos. Mientras corrían los trámites burocráticos necesarios para legalizar su estancia en el país, empezó a experimentar con un helicóptero de control remoto que le habían obsequiado, hasta que logró modificarlo y estabilizarlo.

Compartió su éxito en una plataforma de internet llamada “Arduino” formada por muchos otros emprendedores, fanáticos de la tecnología, que comparten sus códigos y se ayudan entre sí y en ella conoció a Chris Anderson que en esa época era el Director de tecnología de la revista “Wired”. Interesado en su proyecto, Anderson le envió 500 dólares para que empezara a producir más helicópteros, de hecho, entre los mismos miembros de esa plataforma le pidieron 40 unidades.

Su crecimiento fue tan notable que Chris Anderson decidió dejar su puesto en la revista y se asoció con Jordi y fundaron la empresa “3D Robotics”; sus prototipos empezaron a funcionar tan bien que en el año 2012 consiguió una gran inyección económica por 5 millones de dólares y en 2014 un grupo de inversionistas entusiasmados con su trabajo, le proporcionaron 30 millones de dólares más.

Hoy en día, a sus 29 años de edad, Jordi es el millonario presidente de “3D Robotics” una empresa con 357 colaboradores, con base en San Diego, California, pero con operaciones en Tijuana, Berkeley y Austin, es la empresa más importante de fabricación de drones no militares del hemisferio occidental, venden muchos drones y aviones creados por ellos, pero lo más importante es que siguen investigando, innovando y creando.

En conclusión y gracias a los ejemplos que hemos presentado a lo largo de este artículo, cabe resaltar que:

  1. Las personas con talento creativo, deben desenvolverse en un entorno donde haya más creativos, que se ayuden y motiven entre sí.
  1. Se debe dar confianza y libertad a los creativos para desarrollar su trabajo, permitir que se equivoquen, aprendan de sus errores y no le teman al fracaso.
  1. Los gobiernos de nuestros países latinoamericanos deben fomentar la creación de comunidades de creativos y apoyarlos dando más facilidades para la creación de empresas.
  1. Motivar a los creativos que han logrado triunfar en otras partes del mundo a que compartan sus éxitos y creen empresas nuevas en sus países de origen.
  1. Aprender de casos de éxito como el de Corea del Sur o Israel e implementar en sus países las mejores prácticas que hayan surtido efectos positivos para ellos.

Bibliografía:

  1. Catmull, Ed. (2015). Creatividad, S.A., como llevar la inspiración hasta el infinito y más allá.
  2. Openheimer, Andrés. (2014). ¡Crear o morir!
  3. Takahashi, Hiroshi. (2014). “Jordi Muñoz, de ‘nini’ a millonario”. Recuperado de www.forbes.com.mx/jordi-munoz