Sabado, 26 de Mayo de 2018
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Organizaciones Inteligentes: la quinta disciplina 30 años después

Por: Mtro. Edgar Josué García López
Candidato a Doctor en Ciencias y Humanidades por la UNAM y la UAdeC. Investigador de la UCEM y del GICOM.
edgarjosuegl@hotmail.com

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Están por cumplirse tres décadas desde que Peter Senge publicara La Quinta Disciplina (The Fifth Discipline), y sus preceptos siguen tan vigentes como entonces. El punto central del texto gira en torno a las llamadas Organizaciones Abiertas al Aprendizaje, también conocidas como Organizaciones del Conocimiento u Organizaciones Inteligentes, las cuales, según el autor, se mantienen abiertas al aprendizaje en equipo para conseguir resultados extraordinarios.

Para Senge (1990) ese carácter extraordinario radica en el tránsito de la invención a la innovación; cuando una idea nueva demuestra su funcionamiento en el laboratorio, entonces se ha inventado algo, sin embargo si esa idea se logra reproducir sin contratiempos, en gran escala y a un costo práctico, se puede hablar de innovación. Para que una empresa pueda innovar y transformar su sector, abrir nichos de oportunidad o mantenerse en el mercado en su máximo potencial, deberá procurar las cinco disciplinas elementales de las Organizaciones Inteligentes.

Primera: Dominio Personal. Se refiere a los procesos en los que una persona se encuentra en constante aprendizaje, manteniendo un alto nivel de conocimiento y habilidad para desarrollar las actividades de su puesto.

Segunda: Modelos Mentales. También conocidos como paradigmas, son supuestos arraigados, formas de comprender el mundo y de incidir en él. La segunda disciplina promueve la apertura al juicio constante de los modelos mentales para no rechazar lo que en principio parecen amenazas o debilidades por no concordar con las formas de pensar individual o institucionalmente.

Tercera: Construcción de una Visión Compartida. Se trata de la construcción de una visión de futuro genuina, donde todos y cada uno de los integrantes de la organización participen y se comprometan. Es más efectivo cuando la voluntad acompaña el proceso de establecimiento de metas, primero de lo individual a lo grupal y, enseguida, a lo organizacional.

Cuarta: Aprendizaje en Equipo. El diálogo es fundamental para el aprendizaje en equipo, permite consolidar un pensamiento conjunto. Es mediante la interacción colaborativa que se percibe todo aquello que permanece invisible ante una mirada solitaria.

Quinta: Pensamiento Sistémico. La última disciplina corresponde al desarrollo de todas en conjunto. Cada una de ellas pertenece a las otras; no son recursos separados, su configuración de sistema le viene de reconocer una interconexión con el entorno y con los demás.

Para Senge (1990) una Organización abierta al Aprendizaje es aquella en donde las personas descubren constantemente que cada quien es arquitecto de su realidad, pero además aprende cómo modificarla, todo se resume en el pensamiento de Arquímedes: “Dadme una palanca y moveré el mundo”.

Cinco puntos clave para aplicar La Quinta Disciplina en la Empresa

  1. Mantener una visión personal. Significa estar en constante aprendizaje, cultivar mínimamente concentración, paciencia y objetividad.
  2. Criticar permanentemente los propios paradigmas. Reflexionar abiertamente sobre aquellas ideas en las cuales cabe la flexibilidad hacia la innovación.
  3. Construir un liderazgo de trabajo en equipo. Es mejor co-construir una visión a futuro que imponerla.
  4. Valorar como unidad fundamental al equipo. Cada individuo es importante, pero lo es más en relación con otros para alcanzar metas.
  5. Integrar todas las disciplinas en un solo programa de acción. Se trata de concebir una conexión con el entorno, comprender que cada quien es responsable de las acciones que realiza en interacción con los demás y con su entorno, como sistemas.

Las disciplinas no son imposiciones, sino un conjunto de elementos teóricos y prácticos para cultivarse cotidianamente buscando su dominio. Una Organización Inteligente no ignora que los procesos de aprendizaje son permanentes, que la innovación es interminable y que la clave radica en ver la empresa sin dejar de ver a sus integrantes y en ver a sus integrantes sin dejar de ver la empresa. Es necesario releer este texto, tan actual como hace tres décadas.

Referencias bibliográficas:

Senge, P. (1990). La Quinta Disciplina. El arte y la práctica de la organización abierta  al aprendizaje. México: Ediciones Granica.

Senge, P. et.al. (1995) La Quinta Disciplina en la práctica. Estrategias y herramientas para construir la organización abierta al aprendizaje. México: Ediciones Granica.