Sabado, 13 de Agosto de 2022

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CINE

Las mujeres en el cine

Por: Esteban Cortés Sánchez
Compositor de música para cine y director de orquesta
lecscorp.com

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El pasado 25 de abril se celebró la entrega 93 de los premios de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de los Estados Unidos, conocidos popularmente como “los Óscar". Tal vez lo más relevante de la noche fue que dos mujeres compitieron por la estatuilla a mejor dirección: Emerald Fennell, con la película Promising Young Woman, y Chloe Zhao, con Nomadland. Fue esta última la que se llevó el codiciado premio a casa. Lo que pudiera parecer un gran paso para la equidad de género, en realidad, dista mucho de serlo.

Esta es tan sólo la segunda vez en 93 años en que una mujer levanta el tan añorado galardón (la primera fue Kathryn Bigelow, con The Hurt Locker [2010]). En números –casi– redondos eso significa que en poco menos de 100 años sólo el 2.15% de los ganadores han sido mujeres y, cuando se vive en un planeta en el que más de la mitad de la población es de sexo femenino, se puede ver la magnitud de la situación.

“Es raro hablar de estar alcanzando máximos históricos cuando las mujeres están muy lejos de la paridad”, dice Martha Lauzen, directora ejecutiva del Center for Study of Women in Television and Film, y es que, con cifras hasta 2019, sólo cerca de un 20% de los empleos detrás de cámaras son para ellas en lo que se refiere a las producciones más reconocidas. El panorama en el cine independiente es un poco mejor, pero no más alentador. En el ciclo 2019-2020, de acuerdo al sitio www.womenandhollywood.com, el porcentaje de mujeres trabajando detrás de cámaras en puestos clave, como producción, edición, dirección, es del 34%, mientras que los hombres ocupan el 66% restante, algo de causar extrañeza, si miramos el reporte del 2018 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) “Re/Shaping Cultural Policies” que nos muestra cómo las mujeres ocupan pocas posiciones creativas importantes, aun cuando un número IGUAL de hombres y mujeres se gradúan de las escuelas de arte.

Algo que dio, sin lugar a dudas, mucha visibilidad a esta situación fue el movimiento #MeToo, que vivió su mayor intensidad en la industria del cine al no sólo tocar, sino derrocar a Harvey Weinstein, otrora uno de los productores más poderosos de Hollywood (que fue condenado a 23 años de prisión por delitos sexuales) y que puso el reflector en la desigualdad laboral y salarial que existe en la industria cinematográfica. Al 2020, según un estudio de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee liderado por el economista John Heywood, la brecha de salario –en cuanto a actores se refiere– es de un millón de dólares más para los varones, aunque los papeles sean similares.

 Acorde a la página www.womeninfilm.org en su reporte anual 2019, si se incrementara la participación de mujeres en 25% cada 5 años se alcanzaría la paridad en los siguientes rubros en:

Ejecutivos: 2035

Productores: 2036

Escritores: 2047

Directores: 2072

Compositores: 2083

Algo diferente ocurre en el caso de los documentales, donde el porcentaje de mujeres en roles importantes se eleva al 40%.

En la segunda parte de la trilogía de Back to the Future (2015) nuestra tecnología iba a ser tan avanzada que los autos volarían, algo así iría de la mano de una sociedad que vería el potencial de cada uno de sus individuos, pues sólo haciendo uso de ese potencial se podría lograr. Estamos en los albores de la segunda década del siglo XXI y las luchas siguen por los derechos más básicos de los miembros de nuestra sociedad.

Es como se ve en esa foto que circula en Internet con una anciana en una protesta feminista sosteniendo un cartel que dice “I can’t believe I still have to protest this fucking shit”… aplíquese en lo que se tenga que aplicar.