Viernes, 20 de Octubre de 2017
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México y el sueño olímpico (no logrado)

Por: LCC. Jorge Aguillón Rodríguez
Periodista independiente. Escritor de las columnas Overdrive y El diez en Plano Informativo y Plano Deportivo.
@JorgeAR_RJ

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Los Juegos Olímpicos de Río  de Janeiro 2016 acapararon el panorama deportivo durante el verano pasado. Durante un ciclo de 4 años los atletas mexicanos lucharon por buscar su calificación con aras a hacerse un lugar en la máxima competencia. Cada atleta lucha día a día por mantener su carrera en los máximos niveles, lo que involucra entrenamientos, competencias locales, torneos internacionales y eventos clasificatorios. Al final un boleto a unos Juegos Olímpicos, cuesta años de arduo esfuerzo no sólo físico sino también económico. Para estos atletas el llegar a la gran justa significa “el ultimo tirón”.

Cada ciclo olímpico los deportistas buscan mantenerse en competencia con el apoyo de sus respectivas federaciones, y éstas viven en un constante “estira y afloja”  con la Comisión Nacional  del Deporte (CONADE). Todas esperando a tener el capital económico que en teoría debe servir para apoyar a los atletas mexicanos, lo que deja a los atletas con una preocupación extra al gran sueño olímpico: sobrevivir.

¿Cuánto invierte México en sus atletas?

La delegación mexicana estuvo conformada por 126 deportistas, mismos que participaron en 26 disciplinas.

De acuerdo con una investigación realizada por El Economista, México invirtió más de 140 millones de pesos entre 2013 y 2016. Este estudio está  basado en las cifras de transparencia que ofrece el gobierno mexicano. El Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento es un presupuesto destinado a los competidores y las disciplinas que trabajan con rumbo a los JJOO. De estas disciplinas, las que más ingresos reciben son el Taekwondo, los Clavados y el Atletismo.

Deporte Recursos
Taekwondo 22, 982,532
Clavados 18,853,378
Atletismo 11,341,067

Hasta cierto punto esta entrada económica se ha reflejado en las últimas justas veraniegas, pues a pesar de que en el medallero México tuvo una presencia poco notable, los atletas de estas disciplinas demostraron ser más constantes. Cabe destacar que en últimas ediciones de los JJOO, el Taekwondo y los Clavados se han convertido en la carta fuerte para México.

Río 2016

Atleta disciplina medalla
María Guadalupe González Marcha Plata
Germán Sánchez Clavados Plata
María del Rosario Espinoza Taekwondo Plata
Misael Rodríguez Boxeo Bronce
Ismael Uscanga Pentatlón Bronce

*Información del COM

Luego de los juegos de Río, es posible señalar que aunque se esperaban resultados similares a los juegos olímpicos de 2012, la realidad de los competidores nacionales mantuvo un estancamiento que venía siendo evidente desde que se vivieron los Juegos Panamericanos de Toronto en 2015, en donde fue más que evidente la molestia de varios deportistas con respecto al nuevo mando en la CONADE. Lo que puede convertirse en un reflejo de la disminución de la  presencia mexicana en el medallero. Incluso aunque para Río 2016 hubo varios atletas que lograron meterse a los top 10 de sus respectivas disciplinas.

El deporte se politiza: CONADE contra las Federaciones.

Durante el sexenio encabezado por Enrique Peña Nieto, la CONADE cambió de rumbo con la llegada del nuevo titular Alfredo Castillo, que con  una formación política completamente distante a la gestión deportiva llegó a sustituir al ex clavadista Jesús Mena. Castillo, quien cuenta con un largo historial en ejercicios públicos fue Comisionado de Seguridad en Michoacán en un momento en el que el estado vivía momentos muy delicados por los constantes enfrentamientos entre las autodefensas y los grupos delincuenciales.

Desde el principio de su gestión, la agenda de Castillo se enfocó en el presupuesto. Este detalle lo llevó  a enfrentarse con las federaciones deportivas a quien constantemente señaló como organismos que incumplían con compromisos fiscales.

Castillo denunció ante la Cámara de diputados que  las federaciones de Tiro, Atletismo y Boxeo habían omitido la comprobación de más de 3mil millones y medio de pesos. Ante circunstancias como éstas, inició  una batalla de acusaciones y declaraciones entre el titular de la CONADE y las federaciones, lo que dejó  a algunos atletas en el olvido mientras los duelos de intereses se mantuvieron álgidos durante varios meses. Incluso hubo deportistas que perdieron su apoyo para competencias mundiales. Luego de que la CONADE retirara el apoyo a la Federación de Boxeo, los boxeadores dieron la nota a los medios nacionales al salir a las calles a “botear” para poder acudir al campeonato mundial de la especialidad en Doha, Qatar. Entre estos atletas se encontraba Misael Rodríguez quien se convertiría en ganador de la medalla de Bronce en Río 2016.

Casos como éste, sólo retratan el escenario al que se enfrentan los atletas de cara a afrontar sus competencias. Si bien éstos están respaldados por sus respectivas federaciones, estas federaciones están respaldadas por la CONADE. Al existir un evidente conflicto de intereses, muchos de los deportistas mexicanos se enfrentan a una realidad contradictoria en la que se les exigen resultados pero no se les brindan los suficientes apoyos.

Atletas de Elite

De acuerdo con El Economista luego de la justa veraniega de Río 2016, México logró  colocar a 46 deportistas entre las primeras posiciones de sus respectivas competencias. Algunos de ellos lograron entrar en el Top 5 y Top 10. Es decir, de la delegación mexicana que comprendió de 126 atletas, el 36.5% logró entrar en alta competencia con posibilidades de colarse al podio. De este 36.5% solamente el .13% pudo colocarse  entre los primeros 13 lugares. De acuerdo a lo planteado por Castillo como titular de la CONADE, lo más importante para el organismo no era la presencia en el medallero, sino llevar a la mayor cantidad de participantes a los mejores puestos.

Visto desde esa forma todo luce positivo. Pero si se toma en las cuenta participaciones anteriores en estas justas, los estándares no dieron un cambio relevante. Los atletas lucharon por meterse a la competencia por los metales, pero estos no lograron  dar un salto de calidad para colarse a los 3 primeros puestos.

No se puede negar que los competidores están en la justa para ganar, pero cuando el órgano rector del deporte mexicano plantea la búsqueda de mejores lugares y los atletas no consiguen ni siquiera acercarse a marcas obtenidas en competencias anteriores, algo no cuadra en el discurso.

Entre los deportistas que más dinero recibieron de cara a los JJOO de Río, sólo  se ubican 2 medallistas. El resto no pudo subir al podio en estos juegos. Sin embargo en justas anteriores algunos consiguieron hacerse de un lugar importante en sus respectivas disciplinas.

Atleta disciplina Recurso recibido
María del Rosario Espinoza Taekwondo 2,982,532
Paola Espinosa Clavados 2,682,605
Aida Román Tiro con Arco 2,231,700
Iván García Clavados 1,747,725
Germán Sánchez Clavados 1,747,725

De este top 5, solamente hay 2 medallistas de Río 2016. Pero cabe tomar en cuenta  que los atletas citados han hecho la diferencia al haberse colgado medallas en juegos anteriores. Destacando María del Rosario Espinoza, quien ha logrado hacerse presente en el pódium en las últimas 3 competiciones olímpicas.

Para pensar

Las críticas durante los Juegos Olímpicos, se enfocaron duramente en contra de los deportistas. De un momento a otro y con etiquetas que fueron de  señalar a los competidores mexicanos como “mediocres”, hasta  llegar a insultos con relación a su aspecto físico y apariencia. Los representantes mexicanos se convirtieron en el ente señalado por los pobres resultados en el medallero.

Aun así parece inevitable que salga a flote esta doble moral y esa lamentablemente forma popular de adjudicarse las victorias pero nunca las derrotas. Cuando el representante gana, se dice que gana México. Cuando el deportista mexicano pierde, pierde solo.

El deporte en México es una situación muy sui generis. El deportista no sólo se enfrenta a las duras competencias, también a lidiar con un sistema quebrado que se concentra en contar el dinero y en intentar gastar lo menos posible en lo que para ellos debería ser más importante: que al atleta mexicano no le falte nada para representar dignamente a México.

Estos números reflejan que un competidor mexicano se enfrenta a un juicio que no sólo juzga su rendimiento deportivo. Pero aparentemente los organismos rectores que deberían apoyarlos, tanto federaciones como la misma CONADE, prefieren concentrar sus esfuerzos en garantizar ganancias que en desarrollar talentos. Al final, todo apunta a que el  atleta se convierte un chivo expiatorio mientras que las cabezas de estos organismos siguen inmóviles e intocables.