Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
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ESTILO Y VIDA

Víctima o responsable de tu vida

Por: Lic. Laura Sánchez Flores
Terapeuta especialista en cognición, lenguaje y biodescodificación.
sanlauris@hotmail.com

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¡Si tan solo fueran diferentes, yo podría ser feliz!, ¡no lo he terminado porque no me dieron todos los datos correctamente!, ¡no fue mi culpa, había mucho tráfico! y así se podrían poner miles de ejemplos para justificar que no se cumplió con el compromiso que se adquirió o la meta fijada.

El ser humano se pasa la vida justificando y buscando culpables para no tomar en sus manos la responsabilidad de lo que ocurre a su alrededor, victimizándose y dejando así su destino en manos de otros.

Esto se vuelve un círculo vicioso, ya que todos los seres humanos en alguna ocasión lo hemos hecho. La procrastinación es la causa principal para no cumplir los compromisos de manera correcta y entonces, utilizar la justificación y el victimismo para “tapar” la falla.

En su libro De Víctima a Protagonista (Ebook 2012), el Prof. Hugo Landolfi, Filósofo, Director de la Escuela de filosofía aplicada para la Excelencia del Ser Humano, nos enseña que ser víctima o protagonista, son actitudes adoptadas. Ante los sucesos desagradables solemos ser víctimas, pero ante los éxitos somos protagonistas.

Propone el análisis del discurso para conocer la actitud que se adopta en diferentes momentos de la vida. Los modelos pueden ser dos: cuando se es víctima, por lo general el discurso lleva a pensar que el autor de lo ocurrido fue el otro. Por ejemplo: “había mucho tráfico, por eso no alcancé a llegar a tiempo a la junta”.

Con esta postura se tiene una ventaja o ganancia, ya que, al no ser responsable de lo ocurrido, no hay castigo aplicable. Es una búsqueda de la inocencia para que el individuo no sea responsable. En el ejemplo mencionado, pareciera que es el tráfico el responsable de llegar tarde y no la poca previsión de la persona para salir con antelación si se sabe que hay tráfico.

Lo que se pasa por alto es que, a la larga se paga un precio muy alto con la actitud de víctima. Cuanto más se instale esa postura en la vida del individuo, más pierde su propio poder. Poder ante su destino, que cede de manera inevitable al no tomar la responsabilidad de sus actos.

Siendo “víctima de las circunstancias o el destino” se minimiza la posibilidad de que se hagan cambios de comportamiento voluntarios, y lograr así resultados más favorables en los diferentes ámbitos de la vida.

Este modelo conduce hacia un estancamiento vital, del cual es muy difícil salir, el cambio de la situación se mantiene ajeno a la persona, dependiendo así del otro o de las circunstancias externas para lograr un resultado diferente.

El segundo modelo de actitud es el de responsabilidad ante los actos cometidos, este tiene un discurso diferente, en el ejemplo del tráfico, la frase sería “No tomé la precaución suficiente para salir con mayor tiempo, dado el tráfico que hay, por lo que llegué tarde”. Y aquí es donde se toma en cuenta lo aprendido para al siguiente día, salir con más tiempo y no tener dificultades para cumplir con los compromisos.

En esta postura se pone el individuo como centro del suceso, como actor principal, y así, al tomar responsabilidad de sus actos, se pueden cambiar los resultados y pasar de una situación desagradable a una constructiva y agradable.

Al adquirir la responsabilidad de todo lo que se hace, dice o piensa, el poder de cambiar el destino se recupera y esto llena de confianza, seguridad y autoestima. La persona responsable labra su propio destino y genera situaciones que lo llevan a la felicidad y el bienestar.

Cabe mencionar que los relatos que se usan no solo son ante los demás, también es la manera en la que se tiene el diálogo interno. Así que no solamente el victimismo o ser responsable ocurren ante los demás, puede ser de igual manera ante uno mismo. El modo de vida de una víctima es de resignación y resentimiento, ya que no se tiene al alcance la posibilidad de cambiar todas las circunstancias.

Estos comportamientos son totalmente aprendidos en la infancia, y se desarrollan a nivel inconsciente. Cuando un niño obtiene una buena nota en la escuela, suele decirse “sacó un 10”, pero si falló lo que suele decirse es “lo reprobaron” y esto va creando un estado de víctima en la persona, víctima de los que le rodean, de las circunstancias.

Es imprescindible enseñar a los niños a tomar la responsabilidad de sus acciones y asumir las consecuencias, sean estas buenas o malas. Con una oportuna y adecuada explicación los niños podrán ir modelando su discurso de manera responsable y asumir ese modelo, el cual le llevará al éxito y la satisfacción personal.

María Mikhailova (2015), Experta en Coaching e Inteligencia Emocional por la Universidad Rey Juan Carlos, utiliza esta frase en sus procesos de coaching: la felicidad no es un mero sentimiento, la felicidad se trabaja y es tu decisión. Tú decides cómo quieres vivir: pendiente de excusas (víctima) o escuchando tu voz interior (responsable).

El adulto se acostumbra a una u otra actitud, por lo que propongo tres estrategias para pasar del estado de víctima al de protagonista:

1.- Ser consciente de los relatos que se usan al explicar un resultado, sobre todo negativo. Enfocar el relato desde la persona como centro del mismo.

2.- Es imprescindible que se acepten los errores, la procrastinación, etc. Al ser aceptados se podrán corregir y tomar las acciones correspondientes para lograr el éxito en cualquier evento futuro.

3.- Tomar en cuenta la previsión de los posibles problemas o situaciones que puedan afectar el correcto desempeño y el éxito de cualquier situación. La aceptación de que no se puede controlar todo es importante, ya que solamente se pueden controlar los actos propios y de eso dependerá el éxito; al ser precavidos se corregirán las posibles dificultades.

Para ampliar el tema, se recomienda ver el video Vida, Libertad y Conciencia de Fredy Kofman (2012).

Referencias bibliográficas

EBook De Víctima a Protagonista. Disponible en: http://www.hugolandolfi.com/protagonista.html

Mikhailova, María; 2015, Excusas para no ser feliz. Disponible en: http://www.larazon.es/blogs/sociedad-y-medio-ambiente/coaching-y-emociones/excusas-para-no-ser-feliz-HF11360430

Kofman, Fredy (2012). Vida, Libertad y Consciencia. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=bAFLkG8PxKA