Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
INICIO | SALUD
SALUD

Vida Laboral VS Vida Personal

Por: Lic. Laura Sánchez Flores
Terapeuta especialista en cognición, lenguaje y biodescodificación.
sanlauris@hotmail.com

Share This:

Hoy en día el ritmo de vida se ha ido acelerando, el cliente demanda atención 24/7 y es difícil identificar cuándo ya estás en horas de descanso.

Desconectarse sin problemas del trabajo y disfrutar a la familia es cosa difícil. Los problemas personales que conlleva llevarse trabajo a casa, se incrementan día con día, evidenciando una falta de equilibrio entre estos dos aspectos.

Esta falta de equilibrio repercute en las relaciones más cercanas, sobre todo en el hogar, en donde por estar cumpliendo con los compromisos pendientes del trabajo, se dejan en segundo plano a la familia y las amistades. El estar conectado a un dispositivo electrónico (Tablet, iPod, Smartphone, etc.) las 24 horas del día se ha convertido en una práctica común.

No se puede negar que las redes sociales han cambiado nuestras vidas. Es raro que hoy en día la gente no tenga un perfil en Facebook o Twitter y no sólo se usan las redes sociales para comunicarse de manera rápida y efectiva, ahora se han vuelto adictivas y las personas sienten la necesidad de vivir en conexión continua.

El no poder separarse de esta conexión “provoca inquietud, falta de concentración y alteraciones del ánimo”, asegura la psicóloga Begoña Carbelo. Por eso la importancia de dejar a un lado las redes sociales y la conexión al trabajo.

Como se puede observar en la pirámide de Maslow, la amistad y el afecto, que se obtienen en su mayoría de la familia y personas cercanas, se ubican en el tercer escalón, sosteniendo el reconocimiento y la autorrealización.

Esto es de suma importancia en el desarrollo del individuo y en su estabilidad emocional. Cuando se tiene un equilibrio en todas las áreas del desarrollo (fisiología, seguridad, afiliación, reconocimiento y autorrealización) se experimenta un estado de bienestar.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, (OCDE, 2011), México se ubica en los últimos puestos de la mayoría de los 11 parámetros y 22 indicadores para la medida del Bienestar. Son resultados poco competitivos en compaginación de vida laboral y personal.

Por lo anterior, uno de los retos que enfrentan las empresas es el de proveer oportunidades de equilibrio entre los dos aspectos mencionados con anterioridad. Es sabido que un empleado que puede equilibrar su vida, se va a mostrar más motivado, comprometido y con una salud mental óptima para el desempeño de su jornada laboral.

Es necesario generar políticas laborales que brinden oportunidades de mejora a los empleados, que ayuden a optimizar sus estrategias de gestión del tiempo y de nivelación personal, promoviendo programas concretos y planes de acción que impulsen el desarrollo de habilidades que equilibren la vida laboral y personal.

A continuación, se proponen una serie de puntos a tomar en cuenta para hacer más sencilla la separación de los tiempos laborales y los personales:

  1. Usar el botón de apagado

Todos los dispositivos electrónicos tienen un botón de apagado, así que es importante que se use. Es necesario procurar empezar poco a poco, dejando el celular mientras se toman los alimentos o mientras se descansa con la familia. Cuando se logra la desconexión, se da paso a un proceso de análisis más completo y alejado de problemas a resolver.

  1. Respetar los límites

Siempre se tendrá otro problema que resolver, otro mail que reenviar o contestar, una llamada que realizar, así que es importante que se sepa poner un límite propio. No tener límites propios motiva a que el medio exterior los ponga y así mismo sobrepase los tiempos laborales sobre los personales, causando incomodidad, mal humor y alteraciones al estado de ánimo que terminan en conflictos con la familia o los amigos. Es necesario desarrollar una rutina, aunque esto signifique llevar una vida en cierto modo predecible.

  1. Identificar las necesidades primordiales y comunicarlas

No se debe esperar que otros adivinen lo que le hace sentir balanceado y satisfecho. Se debe tener un diálogo abierto, el diálogo dependerá de los requerimientos laborales, pero se obtienen grandes beneficios a la hora de promover una conversación abierta y honesta sobre lo que significa el balance y lo que proporciona estabilidad al trabajador.

  1. Priorizar lo importante

Examinar la rutina diaria, realizar una planeación y estructura, ayuda de sobremanera a priorizar las actividades. Se debe revisar a qué se le dedica tiempo y si esa actividad es la que realmente importa para lograr el cumplimiento de las metas de la empresa.

  1. Tomarse su tiempo

Gozar de tranquilidad al hacer las cosas, da una visión mejor y más completa de la situación que se vive. El estar plenamente consciente de las emociones y situaciones que se viven a diario, nos hace disfrutar todas y cada una de las actividades que se realizan, ya sea en el plano personal o en el laboral. Para tener un desarrollo sano y equilibrado, vivir conscientemente es crucial.

  1. Disciplinarse y ejercitarse

Seguir una rutina diaria o semanal de ejercicios es muy benéfico para ayudar a separar la vida laboral y la personal, además de que ayuda a liberar el estrés originado en cualquiera de los dos ambientes.

Más allá de estar en equilibrio, lo importante es mantener la atención puesta al 100% en el presente, en las actividades realizadas al momento, ya sean laborales o personales.

De nada sirve estar en el trabajo pensando en la familia o con los amigos y familia pensando en el trabajo. Aterrizar la atención en el aquí y ahora ayuda a lograr un desempeño mejor en el área laboral y disfrutar el descanso y convivencia en el área personal.

Bibliografía:

  1. Belsky, Scott. (2011). Making Ideas Happen.
  1. Cincotta, Craig. (2014). “Tips para equilibrar tu vida personal y laboral”. Recuperado de https://www.entrepreneur.com/article/267149
  1. Covey, Stephen. (1989). The Seven Habits of Highly Effective People.
  1. Isaacson, Walter. (2011). Steve Jobs.
  1. Sinek, Simon. (2009). Start with why?