INICIO | ESTILO Y VIDA
ESTILO Y VIDA

Diez tips para mejorar tu vida

Por: LAE. Lili Torres
Administradora de empresas, descodificadora biointegrativa y consteladora familiar.
lilianatdl@gmail.com

Share This:

Recuerda que somos cuerpo físico, mental, espiritual y energético. Y hay que cuidarlos a todos, pues si a uno lo descuidas, los otros te van a desequilibrar. Hay puntos elementales y aun así tengo muchos consultantes que no lo hacen, ¿por? Bueno, al final lo descubrirás. Aquí te dejo estos tips para mejorar tu vida, que al mismo tiempo son una probada de amor propio:

  1. Tomar agua. Sí, es tan básico como respirar, solamente que no es automático y hay mucha gente que no lo hace, con el pretexto de que no les gusta o se les olvida. ¿Sabes la cantidad de problemas que te puedes ahorrar si estás bien hidratado? De verdad, es irresponsable e infantil que no te cuides de la manera más primordial. Pregúntate: ¿por qué no me quiero, por qué no me cuido? Te dejo con esas preguntas y con el recordatorio de hidratarte.
  2. Dormir bien. Sí, también es bastante básico y tampoco lo hacen muchas personas. Debes ser responsable y tomarte el tiempo para descansar, para que tu cuerpo físico se repare; recuerda que es tu herramienta para vivir en esta tierra, la que te permite caminar, trabajar y disfrutar.
  3. Ser selectivo con lo que entra a tu cuerpo por todos los sentidos. ¿Consumes comida que nutre o puro empaquetado que es basura “comestible”? Qué tipo de contenido “le metes” a tu mente, a tus oídos, a tus ojos, es decir, qué programas ves, qué ves en redes sociales, qué tipo de conversaciones tienes, qué música o podcast escuchas. Ahí decides si estás nutriéndote o echando a perder poco a poco tu energía, tu mente y tu cuerpo.
  4. Muévete, baila, haz ejercicio, camina (al menos 15 minutos). No tienes que ir a algún lugar para bailar o moverte, puedes poner música y hacerlo en tu casa; mueve las caderas, ahí se guardan muchas memorias; estira el cuello y la espalda que están contraídos de tanto estar en la misma posición; disfruta de tus ritmos favoritos y siéntete feliz por el simple hecho de tener vida y poder hacerlo; genera músculo ejercitándote para que tengas un cuerpo fuerte que pueda responder a los retos del día a día.
  5. Ahorra. Está increíble invertir, viajar o comprarte lo que quieras, pero siempre ten tu fondo de emergencia o un guardadito. Tenerlo para cualquier imprevisto, o incluso para aprovechar una oportunidad importante, te dará tranquilidad y te hará sentirte orgulloso por lograrlo, porque se necesita disciplina para hacerlo.
  6. Introspección. Puedes hacerlo de dos formas: la primera, facilitada por algún experto que te guíe –tomar distintos tipos de terapia o herramientas–; la segunda, es tal cual el significado de la palabra, mira a tu interior, atrévete a estar contigo en silencio, observando tus pensamientos y creencias, cuestionándote de dónde vienen, si realmente te identificas con ellas o las adoptaste porque han sido parte de tu familia.
  7. Mantén contacto con la naturaleza. Camina en el pasto o en la arena, toca árboles, métete al mar, lagos o ríos. Esto te ayuda a descargarte, a reconectar contigo y a arraigarte. También los abrazos sirven para esto.
  8. Ten una tribu bien seleccionada. Rodéate de amigos y familia que te hagan bien y sé recíproco con ellos. Pasen tiempo de calidad, nútranse mutuamente con instantes de risa y felicidad, además de acompañamiento en momentos difíciles.
  9. Dedicarte a algo que te encante. Si ya trabajas en eso agradece y gózalo; si no, puedes hacer lo que te da dinero, disfrutándolo desde esa perspectiva, y en tus ratos libres prepárate para lo que quieres. ¿Qué es eso que puedes hacer por horas sin sentir que es trabajo? ¿Qué te ha llamado la atención? ¿Qué se te facilita más que a los demás?
  10. Asume a tu adulto, deja el rol de víctima, porque eso es actuar desde tu niño interior. Una vez que lo hagas, podrás realizar todos los puntos anteriores con mayor facilidad y tomar las riendas de tu vida. Al mismo tiempo, serás consciente de que hay factores externos que no puedes controlar, y mientras más rápido lo aceptes, más fácil podrás atravesarlos o usarlos a tu favor para evolucionar.