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ESTILO Y VIDA

La música transforma el ánimo

Por: LN. Laura Sánchez Flores
Terapeuta especialista en cognición, lenguaje y biodescodificación
sanlauris@hotmail.com

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¿Has notado que hay canciones que, al escucharlas, te ponen contento o te sientes diferente? Algo que nunca falta en las fiestas es la música. Es una manera de amenizar los ambientes.

La música ha estado presente a lo largo de nuestra vida, seguramente alguien te cantó un arrullo para dormir o calmarte cuando llorabas; cómo olvidar esas coplas que usaban en la escuela para aprender las letras o los animales de la granja.

La música y el cerebro tienen estrecha relación y la respuesta se nota en las emociones. Ya sea para bailar, cantar o descansar, acompañar el momento con una melodía transforma el ánimo.

¿Te has fijado que no escuchas lo mismo en un elevador que en el consultorio dental o en un bar? Dependiendo del estilo será la respuesta, incluso podrás tener mayor concentración para el estudio o elevar tu alegría y entusiasmo.

Como ya habrás notado, la música tiene efectos terapéuticos, pues al escucharla el cerebro libera dopamina –la hormona del placer y la recompensa–; esto hace que pongas la misma canción una y otra vez, pues provoca una sensación de bienestar.  Ese tema favorito hace que tu mente “vuele” en el mundo de la imaginación y desate periodos de creatividad fabulosos.

Hay melodías que nos ponen tristes, pues el cerebro produce hormonas relacionadas con el llanto y la melancolía, pero lejos de llevarte a una depresión, suele ser positivo para realizar duelos. Por ejemplo, al perder a la pareja, solemos poner canciones de desamor y las cantamos con mucho sentimiento. Esto ayuda a liberar dopamina que mejora el estado de ánimo.

Podemos decir que la música activa los recuerdos, las emociones, provoca bienestar, motiva la alegría y regula la tristeza o la ansiedad. Si escuchas algo de rock, seguro aumentará tu ritmo cardiaco, te ayudará a estar activo; en cambio, con música clásica te relajarás, reduciendo la presión arterial. Si se trata de jazz, puedes percibir una complejidad que te lleva a sentir libertad. El country te conecta con el amor y el desamor. El pop tiende a provocar estados de ánimo positivos. El blues es un viaje a la sensualidad.

Cada género tiene su influencia en el ánimo, un ritmo rápido aumenta la energía y acelera la actividad; uno lento, te tranquiliza. Las notas agudas te mantienen alerta, las graves te relajan. Si hay muchas percusiones, lo más seguro es que te den ganas de bailar. Los instrumentos de viento te alegran, mientras que las guitarras pueden hacerte sentir emociones más profundas.

Para saber con qué canciones puedes regular tus emociones, te invito a que escuches diferentes géneros y así podrás encontrar la respuesta emocional a cada uno; no descartes ninguno hasta probar si te funciona. Te aseguro que te sorprenderás de lo que puedes llegar a sentir con ritmos que no escuchas normalmente.

Te recomiendo hacer listas de canciones y nombrarlas con la emoción predominante o la actividad para la que vayas a usarlas, por ejemplo: música para concentrarme; relajarme; bailar; ponerme de buenas. Verás que te ayudarán en momentos en los que necesites desahogar sentimientos.