Miércoles, 20 de Setiembre de 2017
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PANORAMA POLÍTICO

Trumpezándose con la lengua

Por: Jorge A. Meléndez
Agencia Reforma / Licenciado en Economía del Tecnológico de Monterrey, donde fue premio al saber.Director de proyectos especiales para Grupo Reforma.
@jorgemelendez

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Apenas una probadita del polémico libro "El reino del lenguaje", de Tom Wolfe (se lo recomiendo: Amazon, inglés).

Wolfe repasa la historia para intentar probar que la teoría de la evolución tiene un gran hueco: ¿cómo adquirió el hombre el lenguaje? El periodista arguye que el lenguaje es la ventaja evolutiva final de los humanos. Sin él somos sólo una especie más.

¿Sabe qué? Creo que al hablar es precisamente cuando Donaldo J. Trump se tropieza con su lengua y demuestra su nivel evolutivo. Y cae por tres razones, digamos sus pecados capitales: mentiras, falta de atención al detalle y superficialidad. Veamos.

"Ese intercambio (con un periodista y sobre la afirmación de que Obama fundó ISIS) fue una prueba más de que el mundo ha entrado a una era 'post verdad'. A Trump no le importa mentir siempre y cuando encienda a los votantes", afirma un reportaje reciente de The Economist.

El semanario británico explica que el imperio de las mentiras se extiende no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. ¿Por qué? Dos razones fundamentales. Primera, la desconfianza en las instituciones tradicionales. Y no solo el Gobierno, sino en medios, empresarios, iglesia y lo que usted desee agregar.

Y segunda, por la forma en como hoy en día se informa un ciudadano común y corriente. ¿Ya adivinó verdad? Redes sociales, mensajes de WhatsApp, blogs y opiniones. Un mundo inundado de información. Mucha de ella falsa o exagerada.

Yo agregaría una tercera: la inequidad en la distribución del ingreso y el gran hartazgo que despierta en una población acostumbrada a "soluciones rápidas y mágicas".

Trump es un ejemplo perfecto del redentor populista del mundo "post verdad". Aunque no lo crea, el sitio PolitiFact calcula que 70 por ciento de lo que Donaldo ha dicho en su campaña es mentira. Imagine: ¡sólo es verdad 15 por ciento! ¿Clinton? 50 por ciento verdad, 12 por ciento, falso.

El magnate y sus colaboradores privilegian creencias sobre hechos. Revise usted la increíble conclusión del experimentado político republicano Newt Gingrich al platicar con una conductora de CNN que le daba datos del FBI sobre como las estadísticas criminales en EU habían bajado, contrario a lo que constantemente afirma Trump.

Exasperado, concluye Gingrich: "los liberales usan esta magia de las estadísticas del FBI, pero la gente siente otra cosa. Yo me quedo con lo que siente la gente, tú quédate con los teóricos". De locos (no deje de ver este diálogo en nuestros sitios, da escalofríos).

Para analizar los pecados que faltan, no hay mejor fuente que alguien que convivió cientos de horas con Trump: Tony Schwartz, el escritor fantasma de su libro "The Art of the Deal".

En una entrevista con The New Yorker, el autor describe con detalle a un narcisista. Para que se dé una idea de su opinión sobre Trump, le platico que él dice que si reescribiera el libro hoy lo titularía: "El Sociópata". ¡Madre mía!

En palabras de Schwartz, aquí le van las 2 fallas restantes:

"No puede concentrar su atención. Es imposible que se enfoque ni siquiera unos minutos en cualquier tema que no sea el auto engrandecimiento de su persona".

"Su nivel de superficialidad es impactante. Por eso le gusta informarse por 'sound bytes' de la tele. Dudo que haya leído un libro completo en su vida".

Ignorante, mentiroso, sin enfoque y superficial. ¿Se imagina a un Presidente así enfrentando complejísimos asuntos económicos, geo políticos y sociales?  Peor aún, ¡sería el mandatario del país más poderoso económica y militarmente del planeta!

Por esto es que un aterrorizado Schwartz concluye: "genuinamente creo que si Trump gana y tiene los códigos nucleares hay una gran posibilidad de que termine la civilización".

Mientras esto sucede, habrá que prepararnos. Todo populista requiere un enemigo real o imaginario para que su "modelo" funcione. Y por desgracia para nosotros, Trump ha elegido a México.

EN POCAS PALABRAS.

"Nunca ha conocido a un político tan mal informado, engañoso, evasivo y vacío como Trump",

Nicholas Kristoff, editorialista norteamericano