Domingo, 16 de Diciembre de 2018
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STRATEGIAS

Usa design thinking para innovar

Por: Susan Sánchez
Con 8 años de experiencia ha desarrollado proyectos integrales de TI para el sector gobierno y corporativo. Directora General BuildIT.
ssanchez@builditmx.com

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La necesidad de desarrollar e innovar en materia tecnológica es cada vez más evidente en nuestro país y por tal motivo las empresas están en búsqueda constante de maneras para eficientar el tiempo y generar proyectos redituables que beneficien a la sociedad.

La metodología Design Thinking ha traído numerosas historias de éxito para el emprendimiento de negocios, sobre todo en el sector tecnología. Este método tiene como pilar al llamado thinker, aquella persona con una idea innovadora enfocada en satisfacer cualquier tipo de necesidad: entretenimiento, movilidad, administración de tiempo o salud y que además sea tecnológicamente factible y comercialmente viable.

Para lograr un proyecto exitoso, es imperativo “ponerse en los zapatos” de las personas o consumidores finales del producto o servicio a crear, punto del que parte la metodología Design Thinking (DT), cuyas fases son:

  1. Empatía: Hay que pasar por donde pasa el cliente, tanto física como emocionalmente. Para ello podemos utilizar algunas herramientas como el mapa de empatía; documento que ilustra la relación de nuestros clientes con la empresa y su percepción de la misma. También podemos preguntar a personas cercanas su opinión sobre el proyecto. Esto ayudará a tener un panorama real y objetivo de si vamos por buen camino.
  2. Definir objetivos: Es el momento de sintetizar la información obtenida en la fase de empatía para definir el reto que se debe solucionar.
  3. Generar propuesta de valor: Es momento de dejar volar la creatividad y aportar el máximo número de ideas posibles.
  4. Hacer un prototipo: Llegó la hora de hacer tangible la idea. Ya sea algo físico o digital, ¡hazlo real!
  5. Probar, evaluar y reajustar: En esta última fase se entrega el prototipo al cliente (puede ser un grupo seleccionado) para comprobar si resuelve sus necesidades con el fin de recibir retroalimentación. Es probable que se tenga que volver atrás en el proceso, corregir aquello que no se entendió y modificar el prototipo hasta que resuelva una o varias necesidades, pero sobre todo, haz que prueben tu producto o servicio.

Algunos ejemplos a seguir

Para entender mejor la metodología DT, es importante reconocer proyectos que la pusieron en práctica y hoy en día son exitosos.

Airbnb, empresa dedicada a la oferta de alojamiento turístico se puso en la piel de sus clientes para saber sus necesidades. Todos los que pasan por la compañía deben hacer un viaje la primera semana y documentarlo; pretenden que sus empleados vean con sus ojos los problemas que puedan surgir para proponer cómo resolverlos.

Otra innovación tecnológica a través de Design Thinking es la de BBVA Bancomer. Sus clientes tenían la necesidad de sentirse más seguros por lo que diseñaron cajeros automáticos “más humanos” con interacciones sencillas y agradables. El proceso comenzó con la observación del usuario y su experiencia. A partir de ahí se crearon diferentes prototipos que incluían características como girar 90º el espacio y una pantalla para generar privacidad, cumpliendo así con el objetivo inicial de solucionar el problema de seguridad.

El uso de la metodología se puede ver también en aplicaciones de servicios bajo demanda, como por ejemplo el proyecto iAmbulance, que te permitirá solicitar una ambulancia desde tu celular; si lo vemos desde la metodología DT se encuentra en el paso 4: hacer un prototipo, pues actualmente están reclutando ambulancias para ofrecer a los usuarios mayor cobertura.