

El Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) es un documento electrónico estructurado en formato XML, regulado por el artículo 29 del Código Fiscal de la Federación (CFF). Su naturaleza es la representación de un acto jurídico o transacción económica, dotado de un sello digital que garantiza su integridad y autenticidad.
Dentro del sistema tributario mexicano, el CFDI es la columna vertebral de la fiscalización electrónica y el elemento sine qua non para la procedencia de deducciones y acreditamientos. Constituye el principal medio de comprobación fiscal porque permite al SAT (y a otras autoridades) conocer en tiempo real el perfeccionamiento del hecho imponible, los sujetos involucrados, la traslación de impuestos y el momento de pago, eliminando la asimetría de información que históricamente existía entre el fisco y el contribuyente.
Se debe abordar al CFDI como el epicentro del riesgo fiscal, más que un requisito formal. Este debe contar con los requisitos del 29-A CFF, incluyendo RFC, nombre, régimen fiscal, folio, sello digital, lugar y fecha, clave de uso, descripción, valor y método de pago. De manera toral, la ley impone la obligación sustantiva de que el CFDI contenga veracidad y que su existencia sea objetiva. Por ello, se propone un control riguroso a través de un "repositorio de evidencias" para demostrar la materialidad. Implementar manuales, reglas y políticas que verifiquen el cumplimiento de contratos y conserven el soporte documental probatorio que acredite que las operaciones amparadas en el CFDI sí se llevaron a cabo, es necesario para el desarrollo de un negocio.
¿Cómo identificar un CFDI falso? No nos referimos a un XML mal estructurado; jurídicamente, es aquel que, aun siendo técnicamente perfecto, carece de sustancia económica. Las irregularidades que debemos advertir son: 1) discrepancia entre la actividad económica registrada y la clave de uso del CFDI o el bien/servicio facturado; 2) uso de claves genéricas para enmascarar la naturaleza de la operación; 3) emitir un comprobante como "pago en una sola exhibición" (PUE) señalando "efectivo" cuando la operación supera los umbrales de la Ley Antilavado o no existe flujo comprobable en estados de cuenta; 4) omitir la emisión del complemento Carta Porte en traslados jurisdiccionales o complementos de recepción de pagos que rompen la trazabilidad financiera.
Además, se debe validar que la cadena original no haya sido alterada (hashing) y que el sello haya sido generado mediante un Certificado de Sello Digital (CSD) vigente y no revocado al momento de la expedición. Es igualmente importante constatar que el emisor no se encuentre en el listado definitivo de empresas que facturan operaciones simuladas por no contar con activos, personal o infraestructura.
Las consecuencias de emitir CFDI deficientes o con errores, o darles efectos a estos, implican en primer lugar la improcedencia de deducciones e IVA, ya que las operaciones amparadas no producirán efecto fiscal alguno. De igual forma, esto puede derivar en la determinación de créditos fiscales y sanciones por impuestos omitidos, junto con su respectiva actualización, recargos y multas de fondo. Asimismo, se puede generar la restricción temporal o cancelación del CSD, lo cual termina paralizando a la empresa si no se corrige su situación a la brevedad. Adicionalmente, dar efectos fiscales a CFDI falsos o simulados está tipificado como un delito fiscal de defraudación que conlleva una pena de prisión.
En sí, no debemos concebir al CFDI como el único documento de la operación; es imprescindible que haya trazabilidad entre la contratación, la ejecución y el entregable.
Un CFDI carece de valor probatorio o es falso cuando, a pesar de estar soportado en un archivo XML sintácticamente correcto y validado criptográficamente por el SAT, el negocio jurídico subyacente es inexistente, carece de materialidad o su emisor no contaba con la infraestructura para realizarlo. Si quieres que tus CFDI tengan efectos fiscales, evitar la cancelación del CSD y no estar involucrado en actos ilícitos, verifica tu información y la de tus proveedores.









