

El consenso con mis colegas y alumnos está en qué la IA no te quitará el trabajo si sabes meter las manos, literalmente si tú trabajo implica una labor tangible es difícil que la IA te reemplace, cuando menos no hasta que la IA sea provista de un cuerpo en forma de robot o mecanismo, pero considerando los costos de elaboración, mantenimiento y energía de dichas máquinas, un operador humano sigue siendo una opción rentable cuando menos para gran parte de las empresas pequeñas y medianas que difícilmente pueden darse dichos lujos.
En otro contexto, la IA difícilmente reemplazará a un humano deseoso de interacción humana, aunque mucho es dicho sobre la IA reemplazando profesores teóricos y docentes asistentes, me consta que hay alumnos que rechazan las sesiones pregrabadas y mil veces prefieren la experiencia de una clase en vivo, con un profesor exigiendo tareas y contando anécdotas, de hecho esta es la principal razón por la que un gran porcentaje de quienes inician un curso en línea en las diversas plataformas MOOC no lo concluyen.
Por otro lado y he aquí el punto de simbiosis entre la labor humana y la virtual, donde ya bastantes músicos, diseñadores y hasta biólogos o físicos utilizan la IA más como una herramienta para acelerar su producción que un sustituto y esto también es cuestionable dado que más herramientas terminan por evitar el uso del cuerpo y del cerebro mismo.
A mi juicio, la IA tal y como ya ocurrió con las computadoras, requerirá una mayor especialización del actual trabajador que el simplemente desplazarlo, por última y paradójica instancia, si suponemos que la IA generará un masivo desempleo, entonces, ¿quién comprará o pagara por los productos y servicios que mantienen nuestra sociedad en movimiento?, ya lo dijo Henry Ford sentando la paradoja del capitalismo autómata ¿Cómo piensas hacer que los robots compren autos?
Más allá de preocuparte sobre si la IA te quitará el empleo, deberías preocuparte sobre como controlará tu vida y aun con lo anterior, también deberías recordar que la IA reside en máquinas y que actualmente tenemos un problema mundial de desabasto y consumo energético y de recursos.
En concreto, las siguientes son las limitantes más importantes para que la IA represente un riesgo para tu labor y en general para tu vida cotidiana:
Paradoja de la sociedad: El humano necesita interacción y hasta presión de otros humanos para realizar un acto lo cual no es capaz de proporcionar una maquina con los discursos más elaborados y mejor pensados.
Paradoja del recurso humano: Una inteligencia artificial hasta el momento solo emite ideas, no obras tangibles, y en todo producto cuando menos a pequeña y mediana escala es mucho más barata la maquila con simple mano de obra que con costosa maquinaria.
Paradoja de la especialización y la atrofia del usuario: La inteligencia artificial debe verse más como una herramienta asistente como lo hace ya cualquier calculadora, computadora o celular, pero toda herramienta requiere un mayor grado de especialización y además considerando que su uso excedido evita el ejercicio del razonamiento.
Paradoja del consumo: Si los trabajos humanos son reemplazados por la IA, quien comprara los bienes producidos.
Paradoja del control: Actualmente, la IA tiene un papel mucho más preocupante y directo en la supervisión de nuestras vidas que como una herramienta de las mismas.
Paradoja de la energía: Las personas piensan en un futuro al estilo Terminator y como alguna vez lo leí de alguna revista, es mucho más probable uno del tipo Mad Max, y es que aun habiendo escenarios intermedios tipo Matrix, el freno natural de cualquier máquina de acuerdo a quienes lo conocen, lo limita la máquina de Carnot y las leyes de la termodinámica.
Paradoja de los recursos: De la mano con el punto previo, las computadoras no están del todo hechas de arena, pero si de componentes escasos, el humano crece en proporción exponencial y el silicio y otros elementos se agotan de modo inverso.
Paradoja de la propiedad: La IA tiene límites geográficos y de ética subjetiva, esto quiere decir que el mejor y mayor uso de la misma, así como sus reglas, se promulgan explotan y realizan en los países que la desarrollan y sus socios comerciales.









