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Teniasis y cisticercosis, parásitos en tu cuerpo

Por: MSP. María Jocelyn Bravo Ruvalcaba
Médica egresada de la UASLP; maestra en Salud Pública por la Escuela de Salud Pública de México, del INSP
@Ma_joshyta

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“Para que una planta crezca lo primero que hay que hacer es eliminar los parásitos”.

Anónimo

Como buen mexicano quién no ha disfrutado un domingo de unas deliciosas carnitas de cerdo, las cuales fueron catalogadas como el mejor platillo de este tipo de carne en el mundo en 2023, según la guía gastronómica TasteAtlas, pero siempre podemos encontrar un prietito en el arroz y es que al consumir este alimento podríamos estar expuestos a una enfermedad conocida como teniasis.

No quiero satanizar el consumo de las carnitas, sino que consideren ir a establecimientos en donde se cumplan con las normas de calidad de carne y el procesamiento para consumo, pues si bien desde hace algunos años la aparición de casos nuevos en México ha disminuido debido a las intervenciones sanitarias, pueden existir lugares con deficiencias en higiene, saneamiento y cocción.

Existen tres especies de parásitos Taenia (gusanos planos) que pueden afectar a los humanos: la Taenia solium, Taenia saginata (tenia bovina) y Taenia asiática, sin embargo, la que causa daños importantes a la salud es la primera. Y es que puede ocasionar dos tipos de padecimientos, una enfermedad intestinal no grave, la teniasis, llamada solitaria (por presentarse de forma única), o la cisticercosis en donde sus huevecillos (quistes larvarios), llamados cisticercos, afectan músculos, piel, corazón, ojos y cerebro, estos últimos denominados como neurocisticercosis.

Los seres humanos somos los únicos hospedadores de estos parásitos. Es común que una persona se infecte por agua o alimentos contaminados. Posterior a ello, a través de las heces, eliminan los huevecillos, los cuales, al ser expulsados en sitios con un inadecuado saneamiento, quedan libres contaminando el suelo y el agua en donde después son alimentadas las vacas y los cerdos; ocasionando que desarrollen cisticercosis, es decir, la anidación de los estados larvarios de la tenia en el músculo de estos animales, pudiendo vivir por años. De ahí que después las personas, al comer carne de cerdo poco cocinada, puedan ingerir cisticercos que formarán la tenia adulta en su intestino repitiendo el ciclo.

No obstante, si una persona consume alimentos contaminados (con huevecillos), por ejemplo, por el riego con aguas residuales, inadecuada desinfección o mala higiene de manos (transmisión fecal-oral), corre el riesgo de desarrollar la forma grave, denominada cisticercosis humana o neurocisticercosis, si afecta al cerebro.

Los síntomas por la solitaria (gusano adulto, que puede llegar a medir de 2 a 8 metros) suelen ser leves, como dolor abdominal, náuseas, diarrea o estreñimiento, que aparecen alrededor de ocho semanas después de comer carne con cisticercos, una vez que la tenia se ha desarrollado en el intestino, manteniéndose hasta la muerte del parásito por el tratamiento o pudiendo persistir de 2 a 3 años.

Por otro lado, la neurocisticercosis toma gran relevancia al ser la causa prevenible de epilepsia más frecuente en el mundo; se calcula que produce del 30 al 70% de los casos, y su impacto es mayor al ocasionar condiciones de discapacidad o llevar al paciente a la muerte. Los síntomas suelen ser inespecíficos, dependerá del número de cisticercos, su volumen y localización, así como de la respuesta inmune de la persona. Además de epilepsia puede ocasionar dolores de cabeza crónicos, alteraciones en la marcha, deterioro cognitivo y alteraciones psiquiátricas.

El diagnóstico para la teniasis se realizará a través de muestras fecales y existe manera de controlarla. Respecto a la cisticercosis y neurocisticercosis, dependerá de antecedentes, síntomas clínicos y estudios de laboratorio e imagen. Por lo general, el tratamiento incluirá medicamento antiparasitario y, en casos graves, intervenciones quirúrgicas para extirpación de los quistes de cisticercos.

Para la prevención, corta la carne de puerco en tiras delgadas o trozos pequeños para una buena cocción, consume agua potable y cuece bien los alimentos; come en lugares limpios, de preferencia en casa; lávate las manos antes de comer y después de ir al baño; lava y desinfecta frutas y verduras.

Para resumir, el consumo de carne de cerdo contaminada cruda o poco cocinada, no causa enfermedad grave, pero los huevecillos que se excretan en las heces de una persona con la infección pueden perpetuar la enfermedad y, en el peor de los casos, llevar a un autocontagio tras la toma de alimentos o agua contaminada originando cisticercosis.