Miércoles, 14 de Abril de 2021

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Comunicación estratégica enactiva

Por: DCH. Edgar Josué García López
Doctor en Ciencias y Humanidades, por la UNAM y la UAdeC; investigador de la UCEM y del GICOM
edgarjosuegl@hotmail.com

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La Comunicación Estratégica Enactiva (CEE) es una propuesta teórico-práctica que se desarrolla en Argentina desde el seno del colectivo Escuela de Comunicación Estratégica de Rosario, fundado por Sandra Massoni, académica e investigadora con reconocimiento internacional. Su origen se remonta a 1986 con sus primeras aplicaciones en el campo agropecuario, para que a mediados de la década del 2000 se consolidara en el ámbito de las organizaciones en general, tanto en el medio corporativo como en el de la autogestión social. Para el 2013 evoluciona en su diseño y procesos operativos dando pie a la construcción de su propio programa metodológico para el planteamiento y resolución de problemas, denominado Investigación Enactiva en Comunicación (IEC). Por supuesto que tanto su fundamento como su metodología son amplios procesos de rigor científico que requieren de mayor tiempo y profundidad para analizarlos de manera íntegra. No obstante, explicado de forma sintética y sencilla se puede decir que la propuesta central de la Comunicación Estratégica Enactiva es la de abordar los problemas que limitan el aprovechamiento del potencial de cualquier organización, mediante la atención de los siguientes principios: abordaje desde la complejidad, innovación y codiseño desde la heterogeneidad, trabajo en red y actuación glocal, teniendo como eje transversal, es decir, presente en todos los procesos, la conversación.

Hemos de comprender, como menciona Massoni, el concepto de conversación como el arte del encuentro; en otras palabras, el espacio donde dialogan los saberes que se tienen sobre las variables de la problemática y el territorio donde los actores intercambian sus puntos de vista para discutir y acordar líneas de acción. Este es el ejercicio más importante donde la comunicación entra en juego, ya que se pretende poner en común todas las voces para obtener el mayor beneficio posible.

Aunque al principio parezca difícil comprender aquello del abordaje desde la complejidad, vamos a entenderlo por ahora como el hecho de asumir que en toda situación adversa existen muchos más elementos que los que a simple vista se perciben. Se asume que puede haber un máximo o mínimo de factores que se combinan para que algo ocurra o no. Bajo esa premisa diremos que, a mayor número de factores, mayor es su grado de complejidad y viceversa. Por ello es que se considera indispensable asumir la problemática desde una postura compleja.

Por innovación y codiseño desde la heterogeneidad se entiende que en el correr de los días, pero sobre todo cuando se trata de resolver algo o tender a la mejora continua, siempre es recomendable no sólo escuchar todas las voces, sino aceptar la diversidad y pluralidad que existe entre los miembros de una organización; esto debe promover una mayor riqueza en ideas y menor resistencia a los cambios. Para lograrlo es necesario trabajar como mínimo la tolerancia, la educación emocional y el respeto.

Asimismo se requiere de un trabajo en red que se desborde del clásico ejercicio de la colaboración en grupos. Sí, el trabajo en equipos es productivo, pero la consolidación de redes permite alianzas estratégicas con diversos actores dentro y fuera de los límites de los corporativos, facilita que se abatan las carencias, se potencie la expansión de los mercados y se reduzca el gasto de recursos innecesarios cuando se confía en la especialización de otros y se gira el enfoque hacia tareas cuyo cumplimiento no puede ser postergado ni delegado a terceros. De igual forma, esas actividades que caracterizan nuestra expertise deben serle de utilidad a otros, por lo que en ese intercambio suele haber beneficios para todos.

También es vital una postura cuidadosa de las ecologías en donde se está inmerso: la actuación glocal. Este comportamiento parte del principio de actuar local, pero pensar global; es una forma de pensamiento que requiere altos grados de compromiso, responsabilidad y empatía, donde se toma conciencia de que toda actividad, por pequeña que sea, impacta en el contexto cercano y en los más lejanos, aunque esto no sea inmediato. Esta condición es aplicable en un sentido benéfico como perjudicial, pues ambos comportamientos generan consecuencias con retorno; implica no sólo el cuidado del medio ambiente, sino reconocernos en el prójimo, asumir que se es parte de un todo y todo es parte de uno.

Cinco puntos clave para el desarrollo de la Comunicación Estratégica Enactiva:

  1. La Teoría de la Comunicación Estratégica Enactiva (CEE) es el fundamento teórico de la Investigación Enactiva en Comunicación, ambas constituyen un mismo modelo operativo para el planteamiento y resolución de problemas.
  2. La conversación es el eje transversal de esta propuesta, el diálogo articula.
  3. Es indispensable asumir una mirada compleja, es decir, tomar conciencia de que hay diversas variables y factores que derivan en la situación aparente.
  4. La Comunicación Estratégica Enactiva promueve la innovación y codiseño heterogéneo para el planteamiento y solución de problemas.
  5. El trabajo en red y una postura glocal facilitan el aprovechamiento de lo que conllevan las tendencias y las trayectorias, y también ser parte de ellas.

Como en el caso de otras metodologías, la CEE requiere de especialización, no sólo para su implementación, sino para su evaluación y toma de decisiones hacia un cambio profundo. La tarea más relevante es la de no ser indiferente a tendencias y trayectorias de lo micro y lo macro social, porque, así como lo que cada uno hace influye en los demás, todo lo que ocurre fuera de nosotros nos modificará el panorama.