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ESTILO Y VIDA

¿Por qué tu cuerpo “necesita” guardar kilos extra?

Por: LN. Laura Sánchez Flores
Terapeuta especialista en cognición, lenguaje y biodescodificación
sanlauris@hotmail.com

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Desde el punto de vista de la biodescodificación, nuestro cuerpo no comete errores, así que, si tienes algunos kilos de más, seguramente tu biología está cumpliendo una función de supervivencia. Deja de pelearte con la báscula y mejor escucha a tu cuerpo para saber qué trata de decirte.

Si alguna vez has hecho dietas o conoces a alguien que vive haciéndolas, te darás cuenta de que la mayoría de las veces viene un efecto “rebote” –en el que suben más kilos de los que habían perdido–. Esto tiene lógica: hay ciertos programas de supervivencia que entran en acción cuando el cerebro se estresa.

Existen varios temas por los cuales la grasa se acumula en el cuerpo: uno de ellos es la protección, pues aparte de ser la reserva de energía, actúa como escudo –al ser aislante térmico, nos protege del frío–. Pero ¿qué pasa si es un frío “emocional”? Cuando hay abusos, agresiones y críticas, actúa de la misma manera: un escudo protector.

Otro de los programas que es muy común es el abandono; cuando sentimos que nos dejaron, que estamos solos, es difícil sobrevivir en esa percepción. Si en la infancia se tuvo la sensación de soledad o falta de protección, el cuerpo acumulará grasa; si soy más “grande” (en volumen) me verán y vendrán por mí.

Entonces, si estás “luchando” contra la grasa, sin tomar en cuenta lo que tu cuerpo te dice con la acumulación de kilos, va a ser un pleito de nunca acabar. El mejor tratamiento es saber de dónde viene la necesidad de protección, sin descuidar la alimentación saludable y hacer ejercicio.

Si tu cuerpo se da cuenta de que la batalla terminó, que el conflicto emocional ya no está, se terminarán los motivos para seguir protegiéndose y se deshará de la grasa sobrante.

Para que esto ocurra hay tres pasos a seguir: primero, agradece a tu cuerpo el que te haya protegido durante todo ese tiempo; segundo, identifica de qué o quién te estás protegiendo, o en qué área de tu vida te sientes abandonado o desamparado; si tú solo puedes encontrar la raíz, pasa al tercer paso que es resolver el conflicto emocional; en caso contrario, acude a un especialista en el tema.

Te voy a compartir un ejercicio que puedes realizar para identificar la raíz emocional. Se llama rastreo cronológico y consiste en buscar el momento donde inicia el estrés emocional. Consta de tres pasos:

1.- Traza una línea que simbolizará tu vida: un extremo será tu nacimiento y el otro será la edad actual.

2.- Identifica con alguna marca los años donde hubo aumentos significativos de peso.

3.- Observa qué pasaba en tu vida de 6 a 12 meses antes de esos momentos.

Es un ejercicio sencillo que te dará la pista a seguir para controlar tu peso y grasa corporal. Con esto podrás lograr una desprogramación, pero requiere paciencia y dejar a un lado la autocrítica.

Sería conveniente que, a partir de ahora, dejaras de verle los “defectos” a tu cuerpo para reconocer que es una máquina perfecta, capaz de solucionar los problemas emocionales de una manera lógica y sencilla.

Su función es la de garantizarte la supervivencia; sé amigo de tu cuerpo y verás que te muestra con mucha claridad los conflictos a resolver para que la vida te sea más agradable y armoniosa.