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De líder a mentor: pasos para formar nuevos talentos dentro de la empresa

Por: Mau Contreras
Director General de Liderazgo REx
@LiderazgoREX

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Cuando hablamos de líderes que se convierten en mentores, ya no se trata sólo de dirigir equipos, sino de formar a los talentos y a los líderes para el futuro de la empresa. Pasar de líder a mentor implica un cambio profundo: del enfoque en los resultados inmediatos al compromiso con el desarrollo a largo plazo; del control a la confianza; y de la supervisión a la inspiración.

Normalmente, las compañías se enfrentan a trabas específicas: cómo elegir mentores, cómo seleccionar a quienes recibirán mentoría y qué recomendaciones seguir para asegurar un impacto real. En este artículo abordaremos estas tres aristas. 1. ¿Cómo elegir a los mentores adecuados?

No todo buen líder es automáticamente un buen mentor. El error más común es asignar mentores únicamente por antigüedad, jerarquía o nivel de conocimiento.

Características clave para seleccionar mentores:

  • Credibilidad profesional. Debe ser una persona con resultados comprobables y reputación sólida dentro de la organización.
  • Inteligencia emocional. Un mentor necesita escuchar, comprender y acompañar. La empatía es más importante que la autoridad.
  • Disposición genuina. La mentoría no puede imponerse. Debe existir interés real en formar a otros.
  • Habilidad para comunicar. La enseñanza y la retroalimentación son fundamentales durante el proceso de mentoría.

  1. ¿Cómo elegir a quiénes recibirán la mentoría?

El perfil de las personas que van a recibir la mentoría también debe elegirse con mucho cuidado. Se debe buscar que puedan generar impacto dentro de la organización. Estas son algunas características para el mentee (aprendiz):

  • Compromiso con el aprendizaje. Interés activo en desarrollarse y apertura a recibir retroalimentación.
  • Aspiración de crecimiento. Aunque no esté completamente definido, debe tener un plan de carrera dentro de la empresa, con metas o aspiraciones claras.
  • Actitud proactiva y responsabilidad. La mentoría no es pasiva. El mentee también es responsable del proceso. Debe demostrarlo en las tareas asignadas.

  1. Recomendaciones para el proceso de mentoría

La mayoría de los procesos de mentoría se diluyen con el tiempo, porque no tienen una estructura sólida o no se les da seguimiento. Algunos consejos para lograr procesos exitosos son:

  • Definir objetivos concretos, medibles y con un plazo definido.
  • Establecer reglas, como la frecuencia y la duración de las reuniones.
  • Tener sesiones estructuradas, con revisión de avances y un plan de acción que permita verificar el progreso.
  • Dar retroalimentación constante, con mensajes basados en hechos y de forma constructiva. Evitar dar opiniones generales, es mejor brindar ejemplos concretos.

Un error frecuente es reservar la mentoría para los “altos potenciales”. También puede ser valiosa para colaboradores que atraviesan dificultades o asumen nuevos roles, y que podrían ser acompañados por personas con mayor experiencia.

Convertirse en mentor es una decisión estratégica y, al mismo tiempo, un acto de generosidad profesional. Implica compartir experiencia, abrir oportunidades y permitir que otros crezcan.