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SALUD

Intoxicación por animales ponzoñosos

Por: MSP. María Jocelyn Bravo Ruvalcaba
Médica egresada de la UASLP; maestra en Salud Pública por la Escuela de Salud Pública de México, del INSP
@Ma_joshyta

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"Si te pica el alacrán, las campanas sonarán”.

 Anónimo.

En México, durante los últimos cinco años, anualmente se han reportado entre 200 mil y 300 mil casos de picadura de alacrán; esta y otras intoxicaciones por especies como serpientes y arácnidos son consideradas de importancia para la salud pública por el número de incidentes, su gravedad y alta mortalidad en población pediátrica.

Según la Real Academia Española, la palabra "ponzoña" se refiere a una sustancia dañina o destructiva para la vida y la integridad, como un veneno. Existe una gran dificultad en el manejo de las intoxicaciones por animales ponzoñosos, debido a la heterogeneidad de las especies –insectos, serpientes, arácnidos, peces, miriápodos (ciempiés), moluscos y anfibios, entre otros productores de toxinas–, que por varios mecanismos pueden perjudicar la salud humana, desde afecciones locales o generales de diversa intensidad hasta llevar a la muerte en poco tiempo si no cuentan con la atención médica oportuna; sin embargo, hoy en día, afortunadamente, existen antídotos para la atención de los casos de mayor preocupación.

Respecto a las intoxicaciones por animales ponzoñosos, el alacranismo es el más habitual. La picadura por alacrán ocurre con mayor frecuencia en zonas rurales y cálidas, sobre todo en temporada de lluvias. En nuestro país se han identificado 289 especies de alacranes de las más de 2 mil que hay en el mundo, siendo las del género Centruroides las de mayor importancia médica, y pese a que se han descrito algunas características a fin de identificar a los del tipo venenoso, ninguna es 100% confiable; por ello, siempre se debe buscar atención médica inmediatamente y, de ser posible, fotografiar o recolectar al espécimen.

Las picaduras por alacrán suelen ser muy dolorosas, y según la especie y la cantidad de veneno inoculado, se presentan síntomas como entumecimiento hasta llegar a la debilidad muscular, incluso se dificulta respirar, lo que agrava el riesgo de muerte. Por ello, aunque existe el mito de que algunos remedios como el ajo, el tabaco, la sal y el huevo pueden ayudar en el tratamiento, en ocasiones sólo empeoran el caso al enmascarar los síntomas.

La segunda categoría de animales de importancia en salud corresponde a las serpientes, toda vez que México es el país con mayor número de especies venenosas en el continente americano, entre las que destacan las víboras de cascabel, las nauyacas y los coralillos. En el ofidismo (envenenamiento por la mordedura de serpiente y la inoculación de veneno) se puede presentar parálisis, con el consiguiente paro respiratorio; trastornos hemorrágicos potencialmente mortales; insuficiencia renal irreversible o daños tisulares que pueden llegar a requerir amputación y causar otras discapacidades permanentes.

Finalmente, las arañas: la viuda negra y la araña violín son las más peligrosas. Los síntomas pueden ser tan diversos como el tipo de araña, pasando del dolor local y necrosis, con la primera, hasta anemia y muerte, con la segunda.

Pese a que sería sumamente difícil eliminar a estas especies toda vez que son esenciales para el equilibrio de los ecosistemas y la supervivencia humana, podemos llevar a cabo las siguientes medidas preventivas: sacudir siempre el calzado, ropa y sábanas antes de su uso; evitar que las camas estén pegadas a la pared;  cubrir rejillas de desagüe con telas metálicas y mantener puertas y ventanas selladas; conservar limpia la casa y los patios; evitar acumulación de hojas, escombros, papeles, cartones y todo tipo de material donde pudieran alojarse; revocar paredes y sellar grietas.

Debemos recordar que, ante la picadura –o sospecha– de un animal ponzoñoso, lo primero es mantener la calma, no aplicar ninguna sustancia o utilizar remedios caseros que puedan enmascarar el cuadro clínico y buscar atención médica lo más pronto posible.