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PANORAMA INTERNACIONAL

Aborto internacional, negocio de vida o muerte

Por: DA. Javier Rueda Castrillón
Analista económico en diferentes medios; autor de artículos sobre política y economía
jruedac@me.com

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Podría incidir sobre el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo, la libertad de elección sobre cuándo tener un bebé y cuándo no, mencionar los derechos reproductivos, la salud psicológica de la madre, el supuesto de las malformaciones del feto… estos planes de promoción estratégica no presumen novedades significativas para trascender sobre otra perspectiva, la realidad de un negocio inmensamente remunerable capaz de promover y cambiar leyes que, con la peligrosa combinación político-religiosa, hacen una bomba de corto tiempo.

Más allá de las posturas encontradas, los lobbies abortistas estadounidenses son un claro ejemplo de negocio, atienden una demanda que va desde los 500 dólares hasta los mil, módicos precios que se mueven por volumen ante una permisividad que contrasta con la ilegalidad de esta práctica en países como Cuba, El Salvador, Honduras o Nicaragua. ¿Comparativas capitalistas? No creo que se pueda leer de diferente manera, temas disfrazados de evolución e igualdad ante la denigrante postura de un mundo que promete mayores oportunidades, un discurso trillado para muchos y exclusivo para otros.

Del otro lado del charco la situación no cambia, el Ministerio de Sanidad español presume cifras sobre la rentabilidad del aborto, la publicación en el IVE (Registro Estatal de Interrupciones Voluntarias del Embarazo) del año 2021 suma los abortos quirúrgicos realizados en España llegando a 90,189 casos. Con sorpresa, la cifra cobra valor al ser la segunda más baja de los últimos años (aunque usted no lo crea) tras los 88,269 registrados en el año 2020. No piense en el enorme gasto hacia la salud pública y su representación en los costos de cada entidad, sólo uno de cada seis abortos se practicó en la sanidad pública, el 85% de las intervenciones se realizaron en centros privados, confirmando el tema lucrativo hacia un segmento lleno de demanda. Leyes como “sí es sí” permisivas en niñas de 13 años podría ampliar los registros obtenidos, aterrador…

Como todo un reality show, el tema cuenta con reportajes y películas que afrontan posturas que, más allá de la aceptación o negación del derecho, dejan más que claro el increíble negocio que supone la interrupción. Unplanned, película dramática sobre Abby Johnson y su experiencia como directora de una clínica abortista, relata su ingenua incorporación al voluntariado hasta la contundente realidad que le obliga a madurar y comprender la verdad de lo que ocurre en su centro de trabajo, desvelando la existencia del aborto como un negocio que arroja espectaculares beneficios a las multinacionales tapaderas que venden las bondades de la planificación familiar.

Como negocio, queda claro que hay un interés cuando altos ejecutivos de más de 180 compañías estadounidenses lanzaron un mensaje para sus legisladores: restringir el aborto es "malo para los negocios"; misma reseña que se podía leer en un New York Times dentro de un anuncio de salud reproductiva. Entre los patrocinadores se encuentran los directores ejecutivos de Yelp, Slack, Tinder, H&M, Eileen Fisher. Como apoyo, tres de las compañías de entretenimiento más grandes del mundo, Netflix, Disney y WarnerMedia, amenazaron con dejar de producir películas y programas de televisión en el Estado de Georgia si la ley estatal del "latido" (normatividad que prohíbe el aborto, si se detecta un latido fetal) entrara en vigencia.

Los efectos masivos en la economía estadounidense a raíz de la legalización del aborto son y serán un duro pasaje, con más de 15 millones de personas muertas por esta causa, aproximadamente 5 millones serían hoy en día parte de la fuerza laboral del país. En contraparte, el aborto ha confirmado una pérdida de entre 70 mil y 135 mil millones de dólares de actividad económica (trabajo valioso) cada año: suponiendo una tasa de impuesto sobre la renta de entre 15% y 25%, esto equivale a una pérdida anual entre $10 mil millones y $33 mil millones en ingresos fiscales, monto significativamente mayor que los $2 mil millones de dólares de fondos públicos que supuestamente la práctica del aborto “ahorra”… Esto en Estados Unidos, amplifique el problema al panorama internacional y tendrá, como advertimos en este espacio, una bomba de tiempo.

La situación es clara, no hay respuestas correctas a preguntas equivocadas, tanto interés en la aprobación confirma un enfoque erróneo que abre un mundo de oportunidades con falta de ética y de “solución” rápida, negocio es negocio…